Vallejos: "Todas las canillas por donde se van los dólares están abiertas en la Argentina"

Política

La elección de Fernanda Vallejos como primera candidata a diputada por Unidad Ciudadana sorprendió a propios y ajenos al espacio comandado por la ex presidenta Cristina de Kirchner. Pese a que la economista trabaja desde hace años para el kirchnerismo, y supo ocupar un cargo en el Ministerio de Economía, muchos bonaerenses conocieron su cara por primera vez en el cuarto oscuro.

Sin embargo, Vallejos traccionó votos propios del espacio político al que pertenece y supo ubicarse segunda en las primarias de agosto, con un 32,37% de los votos por debajo de Graciela Ocaña, la candidata de Cambiemos que cosechó el 34,58%.

La economista aseguró estar "conforme" con el resultado de los comicios y, mientras sigue recorriendo territorio bonaerense como estrategia de campaña, brindó una entrevista a ámbito.com, donde advirtió sobre el nivel de endeudamiento y la reforma laboral.

"Todas las canillas por donde se van los dólares están abiertas en la Argentina", remarcó Vallejos, al tiempo que cuestionó las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) sobre pobreza.

Periodista: ¿Qué cambios hubo en la estrategia para conseguir votos en esta segunda etapa de la campaña electoral?

Fernanda Vallejos:
Antes de las primarias nos enfocamos en hacer mucho kilometraje y recorrido en la provincia. Hicimos un raid impresionante, pasábamos por dos o tres distritos sin parar, tuvimos contacto con quienes en definitiva son las víctimas de esta política económica. En esta segunda etapa, hay una mixtura entre la penetración territorial, que de hecho la está encarando la propia Cristina, y una agenda más dinámica de medios y en las redes sociales, que para nosotros es una plataforma muy importante. También hay más presencia de actores institucionales, los sindicatos, las regionales, las cámaras que nuclean a las pymes, las instituciones en sí mismas.

P.: ¿Quedaste conforme con el resultado de las primarias?

F. V.:
Quedamos absolutamente conformes. Unidad Ciudadana tenía dos meses cuando llegamos a la contienda electoral y para mí fue una hazaña lo que construimos en términos electorales. Además con muchísimas caras nuevas en materia de arena electoral, como mi propio caso. Hicimos una campaña muy austera, casi no hubo cartelería. Del otro lado teníamos una fuerza que concentra un importantísimo poder, porque estamos hablando que coinciden con un mismo color político Nación, provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires, sumado al poder del establishment local y extranjero que tiene este Gobierno. Pese a esto, Cristina ganó en el principal distrito del país, y a un año y medio de haber asumido, Cambiemos perdió en 14 de los 24 distritos de la Nación, la peor performance electoral en una elección de medio término desde el retorno a la democracia. Para nosotros ha sido una gran elección, porque la lectura del resultado electoral es satisfactoria, ya que dos de cada tres argentinos votaron oposición y le dijeron que no a la política de Macri, esto alienta nuestra posición para octubre.

P.: Sos una candidata inesperada, ¿a vos también te sorprendió tu candidatura?

F. V.:
Me tomó por sorpresa porque yo venía trabajando en medios como economista de consulta durante muchos años, aunque ya en los últimos años había adquirido rango público. Siempre tuve la opinión de que es importante socializar el conocimiento económico, porque cuando la información está vedada, ciertos sectores son más manipulables.

P.: ¿Fue la propia Cristina la que te lo propuso?

F. V.:
Sí. Me junté antes de que se confirmase la candidatura con ella, compartimos visiones y preocupaciones respecto a la política económica. Coincidíamos en lo que veíamos, tanto en el diagnóstico de los daños como en las proyecciones: avance de la pobreza, empeoramiento de todos los indicadores, y cosas que no se viven a hora pero que debido al registro histórico sabemos que se avecinan.

P.: ¿Cuáles son esas cosas que se avecinan?

F. V.:
El Estado le resta recursos a las áreas fundamentales para volcarse a pagar intereses de la deuda, de una deuda que a los argentinos no les reporta ningún beneficio. Y la única idea que se les ocurre es tomar más deuda para cubrir sus propios gastos corrientes. Es muy preocupante, ya tuvimos crisis de deuda en Argentina y sabemos a dónde conducen, el 2001 está muy fresco.

P.: Funcionarios del Gobierno continúan afirmando que el nivel de endeudamiento externo "no es preocupante".

F. V.:
Yo no tengo dudas de que este sendero de endeudamiento es irresponsable, no hay un solo dólar de los millones que se tomaron que haya sido aplicado a generar mejoras en la estructura económica, por el contrario, se utilizó para financiar la fuga, el déficit comercial que ya llega a niveles históricos, producto de abrir indiscriminadamente las importaciones. No comparto el diagnóstico del Gobierno, y tampoco lo hacen los economistas con los que jamás pensamos en ponernos de acuerdo en algo, como -Carlos- Melconián, o -José Luis- Espert.

P.: ¿Considerás que se trata de una política insustentable a largo plazo?

F. V.:
Los únicos dólares que entran en la Argentina son los de la deuda, eso es insustentable en el mediano plazo, y ni te digo en el largo. En este marco, se multiplicó la fuga de capitales, que llegó a niveles record. Tenemos balanza deficitaria, mientras el Gobierno nos hablaba de una lluvia de inversiones que nunca llegó. No hay reinversión de utilidades, los dólares se van, no entran. Todas las canillas por donde se van los dólares están abiertas en Argentina, las abrió el Gobierno con las decisiones de política económica que fue tomando, es decir, liberalización financiera, de capitales, de esa manera habilitó la fuga y la remisión de utilidades sin que haya inversión en Argentina.

P.: Hace unos días INDEC anunció una baja en el índice de pobreza, ¿coincidís con la cifra y la metodología empleada?

F. V.:
El INDEC modificó la metodología de medición de prácticamente todos los números que releva. Esto merece una crítica porque hace muy dificultoso, y en algunos casos imposible, un análisis económico serio y riguroso ya que impide que uno pueda observar una serie de datos a lo largo del tiempo y ver la dinámica que tienen. Pero cuando la situación es tan trágica, creo que las cuestiones metodológicas de los economistas quedan en un segundo plano. Uno puede discutir muchísimas cosas y la metodología usada es una de ellas, y hay muchas mediciones que son cuestionables, la de pobreza es una de ellas, pero hay algo que no se discute y es que desde que asumió Macri hay millones de nuevos pobres en Argentina y cientos de miles de nuevos indigentes. La situación económica empeoró.

P.: En este escenario, ¿cuál es la propuesta de Unidad Ciudadana en la Provincia?

F. V.:
Lo más urgente es declarar las emergencias, sobre todo la laboral. Hoy, como hace décadas que no sucedía, ha vuelto a existir el temor a perder el empleo, que es el caldo de cultivo a partir del cual el Gobierno pretende instalar una reforma laboral absolutamente regresiva en términos de derechos laborales. Hay que mejorar el salario con una emergencia de los salarios mínimos, lo que nos permitiría darle una mano a la reactivación de la economía. Hay que apoyar a la pyme, frenar la deuda, volver a una política razonable que tenga una cota a la especulación financiera. Mientras se siga convalidando la timba financiera no se va a poder estimular la industria.

P.: ¿Qué propuestas tienen para frenar la escalada del dólar y el impacto sobre los precios?

F. V.:
En cuanto a la fluctuación del dólar en términos de tipo cambio libre, flexible, es relativo que esto sea así, la realidad es que el Banco Central interviene en el mercado cambiario. Sí me parece preocupante que el Banco Central adopte políticas que conducen a la devaluación todo el tiempo de la moneda doméstica sin ningún tipo de compensación. Y además, cada vez que se produce un salto en el tipo de cambio, hay una afectación sobre los precios, que luego, más allá de que pueda haber una baja en el tipo de cambio, no hay una corrección de precios, sino que siguen en ese nivel y subiendo. Por eso la política cambiaria no puede pensarse de manera aislada. Si vos no tenés ningún control sobre nada, la economía se vuelve un desastre y los que pierden son los más débiles, el Gobierno tiene que intervenir para que no sean siempre los más poderosos los que deciden sobre el conjunto. El Banco Central está desestimando toda inversión en la industria, porque estás pagando 27% a la especulación financiera mientras la industria se destruye día a día y se pierden puestos de trabajo.

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