17 de enero 2006 - 00:00

Vecinos y ambientalistas cortan la ruta nacional 136

Uruguay se quejará formalmente ante el gobierno argentino por el perjuicio que causan al turismo y al comercio los piquetes de protesta que realizan desde hace un año los entrerrianos en puentes internacionales.
Uruguay se quejará formalmente ante el gobierno argentino por el perjuicio que causan al turismo y al comercio los piquetes de protesta que realizan desde hace un año los entrerrianos en puentes internacionales.
Vecinos de Gualeguaychú volvieron a cortar hoy el tránsito en la ruta que une a esa localidad con Uruguay, para protestar por la instalación de plantas de celulosa en la ciudad oriental de Fray Bentos.

La protesta comenzó después de que fueron detenidos diez activistas de Greenpeace, que habían realizado una medida de acción directa en las instalaciones de la planta Botnia, para intentar paralizar su construcción.

Sin embargo, el corte continuó después de que esos militantes ecologistas fueran liberados y mientras un nuevo grupo de manifestantes se encadenaba al muelle de la papelera, en territorio uruguayo.

En tanto, la Asamblea Ambiental va a proponer levantar todos los cortes de ruta a condición de que se reúnan en una misma mesa los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez con el objetivo de acordar la paralización de las obras hasta que concluyan los estudios ambientales.

"Los estudios deberán ser transfronterizos, acumulativos, transparentes e independientes", explicó Edgardo Moreira, uno de los asambleistas.

Unos diez activistas de Greenpeace desembarcaron hoy en un muelle de la planta de celulosa Botnia, en Fray Bentos, para reclamar la paralización de la obra, y terminaron detenidos por la Prefectura uruguaya, aunque finalmente los liberaron en cuestión de horas.

Los militantes ecologistas, provenientes de la Argentina, Alemania, Brasil, Chile, Finlandia, Italia, México y Uruguay, llegaron a las 8.00 y ocuparon sorpresivamente la papelera, pero unos 40 minutos después fueron detenidos y trasladados al destacamento de la Prefectura de Fray Bentos.

Poco después del mediodía fueron liberados, mientras otro grupo de cinco manifestantes se encadenó al puerto de la planta de celulosa -que está en pleno proceso de construcción- de capitales finlandeses.

Cuando los diez militantes liberados, que habían realizado la primera acción en la papelera, regresaron a la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, se dirigieron al corte de ruta que los vecinos realizaban en el camino que lleva a Uruguay, donde fueron vivados y llevados en andas.

El comandante del Escuadrón 56 de Gendarmería de Gualeguaychú, Neri Romero, les preguntó si se encontraban bien físicamente y si necesitaban algún tipo de asistencia médica o de otro tipo.

Los manifestantes habían partido en dos gomones, temprano en la mañana, desde la costa argentina del Río Uruguay y desembarcaron sobre el muelle de la papelera con la intención de "mantener el campamento" hasta que se detuviera "la instalación de la planta", según explicaron desde la organización ecologista.

Greenpeace sostuvo que la tecnología de las papeleras Botnia y ENCE (de capitales españoles) es "contaminante" y reclamó "un plan de producción limpia regional", que abarque tanto a la Argentina como a Uruguay.

"Esta tecnología contaminante se está dejando de usar en Europa. Las plantas van a contaminar. Reclamamos estándares más altos para la producción de celulosa", afirmó el coordinador de prensa de la organización ecologista, Gonzalo Girolami.

Luego del desembarco sorpresivo de los activistas, que se produjo sin que fuera notado por la compañía Botnia, Greenpeace notificó a la empresa y a los organismos de seguridad de la medida de protesta y poco después los militantes fueron detenidos.


La reacción del presidente uruguayo Tabaré Vázquez

El presidente uruguayo Tabaré Vázquez dijo que no se dejará "patotear" (presionar) por organizaciones internacionales como Greenpeace, que protestan por la construcción de dos plantas de celulosa en el país.
   
Uruguay detuvo hoy y liberó horas después a nueve ambientalistas de Greenpeace por encadenarse a un muelle de una de las planta de celulosa, la finlandesa Botnia.

Los manifestantes quedaron en libertad debido a que Botnia no presentó cargos.
   
"No vamos a permitir que nadie de fuera venga a solucionar los problemas de los uruguayos", dijo el mandatario a la radio AM Libre.
   
"No le vamos a permitir ni a Greenpeace ni a nadie que violen los derechos de los ciudadanos en el Uruguay. El Uruguay y los uruguayos nunca hemos permitido -voy a utilizar una expresión muy popular pero muy gráfica- no hemos permitido que nos patoteen y a este gobierno y a este pueblo no lo van a patotear", afirmó Vázquez.
  
Los manifestantes, de varias nacionalidades, habían cruzado el río Uruguay desde Argentina para protestar contra las papeleras que la empresa finlandesa Botnia y la española Ence construyen en el departamento de Río Negro, al oeste de Montevideo y limítrofe con Argentina.
   
La construcción de las plantas es clave para el país y totaliza una inversión de unos 1.700 millones de dólares, la mayor privada en la historia del país, y crearía unos 2.000 puestos de trabajo.
  
Una tercera empresa, la sueco finlandesa Stora Enso, anunció recientemente el establecimiento de una tercera planta de celulosa en Uruguay.
   
Argentina rechaza la instalación de las papeleras porque teme que contaminen el río que divide ambos países.
   
Juan Carlos Villalonga, de Greenpeace, dijo en Montevideo en conferencia de prensa que por la tarde cinco activistas volvieron a encadenarse al muelle, pero el gobierno uruguayo dijo que no utilizará la fuerza para retirarlos del lugar.
   
"Lo que se pretende es detener las obras y nuestro reclamo no es teórico, Greenpeace pretende parar las obras y vamos a mantenernos (en el lugar) lo que sea necesario", dijo Villalonga.
    
"Lamento que se plantee que Greenpeace es una organización extranjera, es una organización internacional. Mucho más extranjera es Botnia, Ence o Stora Enso. El hecho de que hayan venido personas de otras partes del mundo tiene que ver con que esto preocupa mucho", añadió.
   
Una fuente de la empresa Ence dijo que las compañías fueron respaldadas por un informe del Banco Mundial que divulgó una conclusión preliminar de que las plantas no contaminarán el medioambiente.
   
"No entendemos el problema. Tenemos todos los permisos (regulatorios) y cumplimos con los más altos requisitos medioambientales. Vamos a aplicar la última tecnología en plantas de celulosa, incluso mejor que la que estamos empleando en nuestras plantas en España", comentó la fuente.

 El gobierno uruguayo protestó el lunes formalmente ante su par argentino por los cortes de carreteras realizados por manifestantes en ese país que impiden el ingreso a Uruguay.
   
Según fuentes de la cancillería uruguaya, el ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano, se presentó el martes en Fray Bentos para mediar en el conflicto.
   
El gobernador de la provincia de Entre Ríos, Jorge Busti, dijo a una radio uruguaya que presentará una denuncia penal esta semana contra las papeleras ante la justicia de su país, mientras manifestantes cortaban uno de los puentes que unen ambas naciones.

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