Un rascacielos de escala inédita reconvierte el horizonte urbano del norte de México. Con 484 metros de altura, la Torre Rise se encamina a convertirse en el edificio más alto de América Latina y uno de los más relevantes del continente. Su inauguración se proyecta para este año que ya da sus primeros pasos, antes del inicio del Mundial de Fútbol, en un contexto que combina ambición urbana, inversión privada y posicionamiento internacional.
La torre que rompe récords: así será el edificio más alto de América Latina
Con 484 metros de altura, el nuevo rascacielos superará a la Torre Obispado —hoy el techo del continente—, con viviendas, hotelería y áreas comerciales de lujo.
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Con casi 500 metros de altura, Torre Rise apunta a convertirse en un nuevo hito arquitectónico de América Latina. Al lado la torre Obispado, que quedará en el segundo lugar del continente
El proyecto se levanta en Monterrey, capital del estado de Nuevo León, una de las ciudades con mayor dinamismo económico del país azteca. Desde distintos puntos del área metropolitana, la torre ya se impone como un hito visual entre las montañas que rodean la ciudad y un skyline que en los últimos años incorporó desarrollos de gran escala.
Con esta obra, la Torre Rise superará ampliamente a la Torre Obispado, que con 305,3 metros es hoy el edificio más alto de América Latina y se ubica a pocos metros del nuevo desarrollo. La diferencia entre ambas estructuras será de más de 170 metros, una brecha que consolida a Monterrey como el principal polo de construcción en altura del continente.
Según información oficial del proyecto, de los 484 metros totales, 408 corresponden a pisos habitables distribuidos en 96 niveles, mientras que los 76 metros restantes integran la aguja que corona la estructura.
En términos continentales, el edificio quedará apenas por debajo del One World Trade Center de Nueva York, lo que lo posiciona como una de las torres más altas del hemisferio occidental.
Un desarrollo de usos mixtos
Más allá del récord de altura, la Torre Rise fue concebida como un desarrollo de usos mixtos, alineado con la tendencia global de crear verdaderos distritos verticales. El proyecto combina oficinas, viviendas, hotelería, comercio y espacios de uso público dentro de una misma estructura.
El programa del edificio contempla:
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35 niveles destinados a oficinas corporativas de alta gama.
22 pisos de departamentos residenciales, con distintas tipologías.
10 niveles para un hotel de lujo.
4 plantas dedicadas a locales comerciales y servicios.
Un SkyDeck 360°, ubicado en los últimos tres pisos, con vistas panorámicas sobre la ciudad y la sierra.
Además, se prevé la incorporación de una tirolesa en uno de los niveles más altos, una atracción que apunta a reforzar el perfil turístico del edificio y su carácter icónico dentro del circuito urbano.
Inversión, actores y localización
La Torre Rise se desarrolla sobre la Avenida Constitución 2219, en la colonia Obispado, frente al río Santa Catarina, en una zona estratégica de Monterrey que combina conectividad, cercanía a avenidas principales y acceso a nodos de transporte.
El proyecto está liderado por Ancore Group, que actúa como desarrollador principal y coordinador de la obra. La firma Nest participa en el desarrollo y la comercialización de las unidades residenciales, mientras que Alora Hospitality Group está a cargo de la operación hotelera.
Alora es una compañía mexicana especializada en gestión y operación de hoteles y proyectos de usos mixtos. En la Torre Rise, su rol se centra en el diseño del concepto hotelero, la puesta en marcha y la futura operación del establecimiento, con estándares de hospitalidad premium orientados al mercado internacional.
Desde el punto de vista arquitectónico, el diseño estuvo a cargo de Esteban Ramos y su equipo en Ancore Development Group, con la colaboración de Pozas Arquitectos en aspectos técnicos y de interiorismo.
La inversión estimada del proyecto supera los u$s350 millones, lo que lo ubica entre las obras privadas más relevantes de México en los últimos años. Durante la etapa de construcción, el emprendimiento genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos, con impacto en sectores como la ingeniería, la construcción, los servicios profesionales y la logística.
Diseño, tecnología y sustentabilidad
La Torre Rise presenta una fachada de cristal con control térmico y un diseño de esquinas curvas, una decisión técnica que reduce el impacto del viento sobre la estructura y mejora el comportamiento del edificio a gran altura.
El proyecto incorpora más de 4.300 metros cuadrados de áreas verdes y cerca de 8.000 metros cuadrados destinados a amenities, con el objetivo de equilibrar densidad urbana y calidad de vida para residentes, usuarios y visitantes.
En materia ambiental, el edificio cuenta con certificaciones internacionales como LEED Silver, Green Globes, Building EQ y WELL, que reconocen estándares vinculados a eficiencia energética, calidad del aire interior y bienestar de los usuarios.
Desde el entorno técnico del desarrollo señalaron que la sustentabilidad dejó de ser un diferencial para convertirse en un requisito en proyectos de esta escala, donde cada decisión constructiva impacta tanto en la ciudad como en su funcionamiento a largo plazo.
Impacto urbano y proyección regional
La localización de la Torre Rise, en un sector ya consolidado de Monterrey, configura un nuevo polo vertical junto a la Torre Obispado. Este efecto de concentración de edificios de gran altura genera un impacto directo sobre el mercado inmobiliario del entorno y refuerza el perfil corporativo y residencial de la zona.
El proyecto también prevé una integración fluida con el sistema de transporte urbano, lo que facilita el acceso para trabajadores, residentes y turistas, y refuerza su rol como nodo de actividad dentro de la ciudad.
En términos económicos, una vez operativo el complejo demandará personal para la gestión de oficinas, residencias, hotelería, comercio y mantenimiento, con impacto sostenido en el empleo local.
Un hito con fecha clave
El gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, destacó en distintas oportunidades que la Torre Rise representa una señal de confianza y visión de largo plazo, tanto para la ciudad como para el país. El cronograma de obra apunta a una inauguración durante el verano de 2026, antes del inicio del Mundial de Fútbol, que tendrá a México como uno de los países anfitriones junto con Estados Unidos y Canadá.
La intención oficial es que el edificio esté listo para recibir visitantes internacionales en un momento de máxima visibilidad global, reforzando el posicionamiento de Monterrey como ciudad de negocios, turismo y grandes desarrollos urbanos.
Detalles constructivos
La estructura de la Torre Rise combina hormigón armado y sistemas avanzados de ingeniería pensados para soportar las cargas propias de un rascacielos de casi 500 metros de altura. Según bases de datos especializadas, la torre está levantada sobre una estructura de concreto reforzado, lo que proporciona la rigidez y resistencia necesarias para edificaciones superaltas y garantiza la estabilidad ante cargas verticales y horizontales.
La envolvente del edificio combina una fachada acristalada de alto desempeño y perfiles de aluminio de gran precisión, con sistemas de vidrio de control térmico y selladores que optimizan la eficiencia energética. Para la fabricación de los perfiles de aluminio que componen gran parte de la envolvente se emplearon aproximadamente 1.100 toneladas del material, con aleación certificada para garantizar durabilidad, hermeticidad y control de puentes térmicos.
Bernardo Pozas, fundador de Pozas Design Group, explicó que el diseño de la Torre Rise respondió a desafíos estructurales y de integración urbana. Señaló que el proyecto combinó tecnología y arquitectura, con esquinas curvas que mejoran el comportamiento del edificio frente al viento.
Indicó que el desarrollo fue pensado como un ecosistema vertical, con espacios comunes que favorecen la convivencia y criterios de eficiencia energética. "El objetivo, fue unir impacto visual con sustentabilidad funcional", amplió Pozas.
Cómo se inscribe entre los rascacielos del mundo
Con sus 484 metros de altura, la Torre Rise se incorpora a un grupo selecto de rascacielos que marcan el estándar global en construcción en altura. Si bien no compite con los edificios más altos del planeta, se posiciona entre las estructuras más relevantes fuera de Asia y Medio Oriente.
Entre los rascacielos más altos del mundo se destacan:
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Burj Khalifa (Dubái): 828 metros.
Shanghai Tower (Shanghái): 632 metros.
Abraj Al-Bait (La Meca): 601 metros.
Ping An Finance Center (Shenzhen): 599 metros.
Lotte World Tower (Seúl): 555 metros.
One World Trade Center (Nueva York): 541 metros.
Más allá de los rankings, el proyecto representa un modelo de desarrollo urbano basado en la integración de funciones, la densificación inteligente y la atracción de inversión privada. Un edificio pensado no solo para liderar en altura, sino para marcar una nueva etapa en el desarrollo inmobiliario de la región.











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