9 de mayo 2013 - 19:09
Hackers robaron u$s 45 millones en un ataque mundial
-
Presentaron una demanda contra una empresa de IA por mostrar un chatbot como si fuera un médico real
-
El FMI advierte que el crecimiento de la IA podría incrementar el riesgo de ciberataques
El tipo de golpe es conocido entre los delincuentes como "operación ilimitada" y supuestamente se llevaron a cabo dos: el primero el 22 de diciembre del año pasado y el segundo el 19-20 de febrero pasados.
En la fase inicial, que llevó varios meses, sofisticados piratas probablemente se infiltraron en las redes informáticas de los procesadores de tarjetas de crédito, para estudiar las bases de datos de tarjetas de débito prepagas, una herramienta utilizada a menudo por empleados y organizaciones de asistencia.
Una vez ingresados al sistema, los hackers suprimieron los límites al retiro de dinero que establecen los bancos.
A continuación, la banda de ciberpiratas distribuyó los números de las tarjetas de débito a sus cómplices en la calle, los llamados 'cashers', quienes cargaron cintas magnéticas de otras tarjetas, como las tarjetas de regalo, con la información robada.
Finalmente, los 'cashers' recibieron PINs robados y se dedicaron a saquear cajeros automáticos llevándose todo el dinero que pudieron para la organización.
En el primer supuesto raid, el blanco fue el RAKABANK en los Emiratos Arabes Unidos. Después de manipular los límites de retiro, la banda de 'cashers' saqueó cajeros automáticos a través de unas 4.500 operaciones que le reportaron 5 millones de dólares en unos 20 países.
Según fiscales estadounidenses, en el segundo golpe el grupo se introdujo en la red del Bank of Muscat con sede en Omán. Luego, en diez horas miembros de la banda en 24 países diferentes se llevaron en 36.000 transacciones unos 40 millones de dólares.
La oficina de los fiscales destacó "la precisión quirúrgica" del complot y "la velocidad y coordinación con la que la organización ejecuta sus operaciones en el terreno. Estos ataques dependen de hackers altamente sofisticados y de células delictivas cuyo papel es retirar el dinero lo más rápidamente posible".
Las autoridades norteamericanas no precisaron en qué otros países se produjeron los robos, pero un indicio de los mismos lo suministra la lista de las policías a las que Estados Unidos agradeció su cooperación. Ellas son las de Bélgica, Reino Unido, Canadá, República Dominicana, Estonia, Francia, Alemania, Italia, Japón, Letonia, Malasia, México, Rumania, España, Tailandia y Emiratos Arabes Unidos.



