Las grandes tecnológicas invertirán u$s2.400 millones para impulsar la investigación científica con IA en EEUU

La administración de Donald Trump anunció aportes de Nvidia, Google, AMD, OpenAI y Anthropic para financiar herramientas de inteligencia artificial y capacidad informática. El acuerdo se presentó en medio de tensiones por los visados y el empleo.

Archivo. Trump busca fortalecer su relación con los directivos de la grandes tecnológicas.

Archivo. Trump busca fortalecer su relación con los directivos de la grandes tecnológicas.

@WhiteHouse

La administración de Donald Trump anunció compromisos de inversión por un total de u$s2.400 millones por parte de las principales empresas tecnológicas de Estados Unidos para impulsar la investigación científica con inteligencia artificial (IA). Los aportes se destinarán a financiar herramientas y créditos de computación para la misión Genesis, una iniciativa de la Casa Blanca que busca acelerar los avances científicos con esta tecnología y respaldar a más de 15 organismos federales estadounidenses.

Los compromisos incluyen; u$s1.000 millones de Nvidia; u$s500 millones de AMD; u$s200 millones de OpenAI y u$s150 millones tanto de Anthropic como de Google, perteneciente a Alphabet. El anuncio se realizó el jueves durante una cumbre en Washington dedicada al futuro de la ciencia y la innovación tecnológica.

Más allá del anuncio, todavía no fue detallado cómo se distribuirá la capacidad informática comprometida entre los investigadores. La iniciativa se presenta en un escenario de fuerte demanda de potencia de cálculo, mientras los grandes proveedores de infraestructura en la nube ya operan en un mercado con precios elevados.

La cumbre, denominada Ciencia: una nueva edad de oro, también incluyó anuncios de programas educativos por más de u$s100 millones para investigadores estadounidenses en áreas vinculadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

Archivo. Nvidia y AMD, las empresas que más aportarán.

Archivo. Nvidia y AMD, las empresas que más aportarán.

Trump premió a los líderes tecnológicos en medio de tensiones por los visados

Durante el encuentro, celebrado en el Instituto de la Paz de Washington, Trump pronunció unas breves palabras y entregó distinciones a referentes de las principales compañías tecnológicas. La ceremonia se desarrolló en medio de un nuevo cruce entre el sector y la Casa Blanca por la contratación de trabajadores extranjeros.

Horas antes de que el presidente condecorara a Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, el vicepresidente JD Vance y el secretario de Trabajo, Keith Sonderling, anunciaron la suspensión de la participación de esa empresa y otras compañías en un programa de visados.

En detalle, la administración de Trump presiona a las tecnológicas para que reduzcan su dependencia de trabajadores extranjeros y amplíen la formación y contratación de empleados estadounidenses. Entre las medidas impulsadas figuran restricciones al uso de las visas H-1B, una vía importante para incorporar talento del exterior.

La lista de reconocimientos incluyó a Jensen Huang, de Nvidia; Sergey Brin, de Alphabet; Lisa Su, de AMD; y Elon Musk, de Tesla, quienes recibieron la Medalla Nacional de la Ciencia. Sobre Musk, el presidente afirmó que era el “Thomas Edison de nuestros días”. Su presencia representó una nueva señal de acercamiento entre ambos después de la conflictiva salida del empresario de la Casa Blanca el año pasado.

La apuesta de Trump por la inteligencia artificial

Pese a las tensiones por la inmigración, el sector tecnológico encontró en Trump un aliado para impulsar varias de sus prioridades. Las políticas de la administración redujeron las cargas regulatorias para las empresas y contribuyeron a atraer inversiones y acelerar el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial.

El líder republicano defiende el potencial de esta tecnología - a la que intentar rebautizar como “superinteligencia” - e incluso se mostró en contra de regular el sector debido a que, en sus palabras, "quién gana la IA, gana". Sin embargo, su respaldo también plantea desafíos políticos de cara a las elecciones legislativas de noviembre, en un contexto de malestar por la agenda económica, la gestión de la guerra en Irán y el costo de vida.

La inteligencia artificial ocupa un lugar cada vez más relevante en ese debate estadounidense. En la actualidad, algunas comunidades se oponen a la instalación de centros de datos por su impacto en los costos de la energía, mientras que parte de la población expresa preocupación por los efectos de la automatización sobre el empleo. A esas inquietudes se suman las advertencias de referentes del sector sobre los riesgos que la IA podría representar para la humanidad.

La semana pasada, el presidente y altos ejecutivos de la industria firmaron un acuerdo que descarta medidas de protección obligatorias y propone, en cambio, que las empresas trabajen con auditores externos para evaluar la seguridad de sus modelos y refuercen los controles internos sobre sus sistemas.

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