Senado aprobó crear la Bicameral para investigar las deudas de Vicentin

La iniciativa empujada por Oscar Parrilli se debatió en una sesión que terminó bajo un pésimo clima. Kirchnerismo no aprovechó la oportunidad para defender iniciativa y el macrismo aprovechó para desplegar críticas. Falta ahora la sanción de Diputados.

En medio de polémicas idas y vueltas del Gobierno con respecto a Vicentin -también del gobernador de Santa Fe, el oficialista Omar Perotti-, el kirchnerismo avanzó a todo ritmo en el Senado y aprobó la creación de una comisión bicameral para investigar las deudas del grupo empresario, sólo durante la gestión macrista. En la sesión virtual, el Frente de Todos volvió a mostrar mediocres argumentaciones a la hora de defender proyecto, situación que fue aprovechada por la oposición para desplegar críticas a la agenda que se impulsa en la Cámara alta.

La iniciativa fue votada por 41 oficialistas y aliados, mientras que el antikirchnerismo juntó 29 rechazos. Es decir que no se llegó a los dos tercios que solicitó la oposición para avanzar con una bicameral, con recuerdos de episodios similares pedidos en el recinto por Cristina de Kirchner durante su época como senadora, a principios del corriente siglo. El Frente de Todos adujo que, al ser un proyecto de ley, bastaba con una mayoría simple.

El Senado también comenzó a pincelar un ambiente parecido al que suele darse en Diputados, con maratónicas cuestiones de privilegio que dan una idea de circo. Por caso, el kirchnerismo rechazó declaraciones en contra la presidenta de la Cámara alta, pero a su vez olvidó los dichos de una legisladora de su bloque -días atrás- con respecto a dar un “chirlo” a una opositora. Todo, en medio de un aislamiento que genera estragos en la economía.

La falta de fundamentos fue tal que, después de la votación, Cristina Fernández de Kirchner finalizó rápido la sesión y le impidió hablar al jefe del interbloque Juntos por el Cambio, el radical Luis Naidenoff. “La presidenta abandonó el recinto y nos cortó el audio sin haber permitido el uso de la palabra, donde debíamos acreditar que no tenían los dos tercios para votar, como expresamos con claridad, ya que se violó el reglamento de la Cámara, que prohíbe la creación de una bicameral sin los dos tercios de los votos”, disparó al cierre de esta edición la jujeña Silvia Giacoppo (UCR). En las próximas horas, se dará a conocer un comunicado sobre el tema.

“De los u$s300 millones de deuda que hablan, u$s200 millones fueron asignados en la gestión anterior a la nuestra”, señaló durante la sesión el macrista Esteban Bullrich, quien levantó el perfil tras varios pasos en falso como senador, y agregó: “No es serio que sigamos siendo una Cámara que se usa para la venganza, la revancha y sentimientos de rencor de una, dos o tres personas”. Giacoppo se acopló a legislador bonaerense y habló de porcentajes: “Entre 2008 y 2013, el incremento de la deuda fue del 240%.

Por su parte, el correntino Pedro Braillard Poccard aseguró que “existe un juez, un concurso y la sindicatura para investigar la corrección o no de la toma de deuda”, para dejar claro que la “eventual comisión no es imprescindible en este momento, con medios y energía que se necesitan para lo que existe y lo que se viene”.

El punto máximo para la oposición lo logró Oscar Castillo, quien apuntó: “Si estamos en medio de la pandemia y pensando en el déficit fiscal, ¿este tema nos aleja o acerca a la solución de nuestros problemas?”. Y gatilló: “Son u$s1500 millones de deuda sobre los cuales el Estado deberá afrontar como pasivo (en caso de una eventual expropiación). Raro que, en un gobierno justicialista, se esté ajustando a jubilados para comprar pasivo bajo el nombre de soberanía alimentaria, que es una palabra vacía”.

Castillo dio otra nota, pero por exceso verbal: se excedió en el tiempo y fue frenado -con lógica, y luego de varias sugerencias- por la vicepresidenta segunda del Senado, la macrista Laura Rodríguez Machado, quien comandaba en ese momento. “Me cagó la misma, ¿viste?” Se le escuchó al catamarqueño, que olvidó de cerrar el micrófono.

El kirchnerismo hizo poco y nada para contrarrestar, tras un inicio flojo, como miembro informante, de la santafecina María de los Ángeles Sacnun, quien direccionó su discurso hacia un errático revisionismo histórico para comparar con el presente. Tampoco ayudó el catamarqueño Dalmacio Mera y un ramillete de legisladores nuevos, como el fueguino Matías Rodríguez. En el medio de la sesión, el oficialismo viró hacia la economía que dejó el macrismo para encontrar flotación, en medio del desconcierto. Hacia allí fueron Oscar Parrilli -creador del proyecto y mano derecha “real” de la titular de la Cámara alta- y el presidente del bloque, José Mayans.

Sobre el final, Mayans expresó que la oposición se niega a constituir comisiones investigadoras porque “buscan el encubrimiento del tema de la deuda, de lo que se hizo en el -Banco- Central, en la Justicia”. Y dijo: “¿Qué pueden salir? Hechos, verdades, y la que juzgará será la justicia”. El formoseño también hizo tiempo para defender al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, luego de un informe de gestión la semana pasada en la que dejó más dudas que certezas, en medio de nervios por doquier.

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