Economía

Alberto Fernández ya tomó la decisión: Sandleris y Cuccioli no continuarán en sus cargos

Desde el entorno del candidato se asegura que ya están "in pectore" los sucesores, mientras se delinean las políticas monetarias y financieras y la estrategia de recaudación impositiva.

De ser electo presidente, Alberto Fernández no mantendrá en sus cargos ni a Guido Sandleris ni a Leandro Cuccioli. La intención del candidato opositor es que ambos funcionarios cesen sus tareas luego de una eventual toma del poder el 10 de diciembre, y dejar esos lugares a dos personas de su confianza. En las oficinas de la calle México (donde el candidato del Frente de Todos elabora los nombres del próximo gabinete) aseguran que están “in pectore” ambas designaciones. Y que ya están delineadas las políticas monetarias y financieras que deberá desarrollar el próximo titular del Banco Central, así como la estrategia de recaudación impositiva del responsable de la AFIP. Y que ni Sandleris ni Cuccioli responden a los planes del albertismo. Afirman en la calle México que desde el macrismo no deberá haber ningún tipo de reclamo ni de protesta ante estos movimientos que tomaría el próximo jefe de Estado si vence en las elecciones del 27 de octubre, ya que el antecedente inmediato para comparar una situación como esta es la de diciembre de 2015. En esos momentos, afirman desde la oposición, tanto el titular del Banco Central de entonces, Alejandro Vanoli, como el del organismo recaudador, Ricardo Echegaray, hubieran tenido la posibilidad de continuar en sus cargos, dado que los mandatos que ejercían incluían estabilidad temporal. Sin embargo, a poco de llegar al poder, el propio jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue el encargado de manifestarles a ambos que su tarea había terminado y que se les requería la renuncia. Vanoli renunció inmediatamente; mientras que Echegaray ensayó algún tipo de protesta. Fue la decisión de Cristina de Kirchner de nombrarlo al frente de la Auditoría General de la Nación (AGN) lo que terminó de impulsar su salida del organismo recaudador. Luego, en agosto de 2016, también renunció a esa repartición, ante la embestida judicial que comenzaban en su contra.

En teoría, tanto Sandleris como Cuccioli tendrían respaldo institucional para permanecer en sus cargos. El primero fue designado como titular del BCRA por Mauricio Macri “en comisión” el 26 de septiembre de 2016, ante la salida de Luis “Toto” Caputo, estatus que nunca pudo modificar, ya que su pliego para formalizar el nombramiento nunca fue tratado por el Senado. En teoría, su mandato debería culminar en enero de 2023, ya que su cargo, según la Carta Orgánica de la entidad, debería estar garantizado por seis años, con la posibilidad de ser designado nuevamente. La idea de esta norma es darle al titular del BCRA estabilidad en su puesto para que sus funciones excedan el tiempo presidencial de cuatro años, ya que el presidente no puede removerlo per se, sino que tiene que buscar el acuerdo del Senado para tomar esa decisión, previo consejo de una Comisión del Congreso correspondiente. Esa comisión está formada por el presidente del Senado (si triunfa Alberto Fernández, sería Cristina de Kirchner) y los titulares de las comisiones de Presupuesto y Finanzas del Senado y Diputados. En la práctica, sólo es un eufemismo. La realidad marca que en 84 años de historia, sólo una vez un presidente del BCRA pudo terminar su mandato. Fue Ernesto Bosh, entre 1935 y 1945. Curiosamente, fue el primer presidente del BCRA.

Desde el albertismo se asegura que no habrá problemas en desplazar a Sandleris, ya que este no tiene aún el aval del Senado, y se mantiene al frente del BCRA “en comisión”. En algún momento se habló dentro del kirchnerismo en mayo de este año de mantenerlo al frente de la entidad, para que culmine su mandato y repitiendo la experiencia que al comienzo de la gestión de Néstor Kirchner en 2003 se experimentó con Alfonso Prat Gay. En el caso de Sandleris, se pensaba cerca de Cristina de Kirchner que podría convertirse en un gesto hacia el FMI y un mensaje de estabilidad hacia los mercados. Era al menos la idea de Axel Kicillof, con quien Sandleris compartió militancia en la Universidad de Buenos Aires (UBA). El tiempo hizo que la posibilidad se diluyera. La caída del stand by firmado con el FMI, la devaluación del 12 de agosto y la intención de Alberto Fernández de colocar en el BCRA una persona con una impronta más fuerte dentro del sistema financiero y monetario hicieron que las posibilidades de mantener de Sandleris desaparezcan.

En el caso de Cuccioli, nunca hubo dudas desde el albertismo: se le pedirá inmediatamente la renuncia. Para que ésta se concrete, en este caso la situación es algo más compleja, ya que el titular de la AFIP mantiene la autonomía en su puesto y permanece en el cargo durante cuatro años; luego de una designación directa del Presidente. Llegó al organismo en mayo de 2018, y debería permanecer manejando a la AFIP hasta 2022. En el albertismo se esperará a que de manera voluntaria se aleje del cargo, aclarándole (si el candidato triunfa en las próximas elecciones) que no está en los planes de la próxima administración. En este caso, nadie dentro del kirchnerismo o algún otro sector del justicialismo habló sobre su continuidad. E incluso hay más de cinco nombres de candidatos a ocupar ese muy demandado cargo.

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