16 de febrero 2006 - 00:00
Ambicioso: Sobisch también quiere nacionalizar banco
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Periodista: ¿El Banco de Neuquén está en proceso de expansión?
Omar Gutiérrez: Uno de nuestros objetivos es el crecimiento territorial, haciéndolo paulatinamente en la región, pero desde el fortalecimiento de lo que ya estamos haciendo, cubriendo las demandas de nuestros clientes. Queremos proyectarnos a nivel nacional, tener fuerte presencia en el país.
P.: ¿Habrá nuevas sucursales en otros puntos del país?
O.G.: Estamos evaluando la apertura de sucursales en algunas provincias. Incluso tenemos pedidos de otros distritos para que seamos su agente financiero.
P.: ¿Quieren ser modelo de banco público?
O.G.: Cuando (Jorge) Sobisch asumió en 1994 dijo: «No voy a privatizar una sola baldosa del banco», y esto fue en un momento en el que no privatizar era considerado un error. Ahora estamos en pleno crecimiento y con una apuesta en el personal de planta de la entidad. Por ejemplo, en el directorio se ha nombrado a un empleado con 20 años de antigüedad en la institución.
P.: ¿Cuál debe ser el rol de un banco manejado por un gobierno provincial?
O.G.: El banco tiene 45 años de vida y es sociedad anónima desde 2001. La provincia es dueña de 95% de la entidad y los empleados, de 5% restante. Además de ser agente financiero del Estado neuquino, tiene un rol social y comercial fundamental en la provincia, ya que somos el único banco en muchas localidades. Concentramos más de 50% de los depósitos de Neuquén. Damos servicio a individuos, pymes y micropymes, y al sector público municipal.
P.: ¿Cuáles son las características del banco?
O.G.: Cubre 84% del territorio neuquino, con 26 sucursales, 9 dependencias y 69 cajeros. Además, tenemos dos casas en Río Negro y presencia en Capital Federal. Por segundo año consecutivo hubo rentabilidad, con utilidades de $ 9,5 millones en 2005, es decir, un aumento de 35% respecto del año anterior. Además, hubo un incremento de los préstamos de 41% y de los depósitos en 37%. La situación patrimonial es de $ 975 millones, con préstamos totales por $ 365 millones, de los cuales 94% es al sector privado.
P.: ¿Cómo evolucionó el banco en relación con otras instituciones?
O.G.: Hoy ocupa el lugar 25 dentro del país y viene escalando. En los últimos cuatro años trepó desde el puesto 50.
P.: ¿Qué evaluación hace del mercado financiero argentino?
O.G.: Se torna cada vez más competitivo y habrá un fortalecimiento de los actores. Hay que atender rápida y ágilmente, con eficiencia y eficacia, los pedidos de los clientes. No creo que el proceso de concentración haya terminado; y hay que tener en cuenta que los bancos privados tienen ventajas, pero los públicos también. Sabemos que nuestra actividad sienta las bases de mercado para que luego se interesen los privados.
P.: ¿Qué tipos de créditos están ofreciendo?
O.G.: A través del banco, hay líneas para adquirir inmuebles, automóviles y diferentes consumos. También trabajamos con pymes y el sector ganadero, con tasas de 7% gracias al subsidio del Estado. A su vez, a través del IADEP se financian con tasas de entre 3% y 8% proyectos productivos del agro, minería, manufactura y servicios; y el ADUS asiste a aquellos que quieren construir, comprar o refaccionar sus viviendas, con tasas de hasta 5%.
P.: A través de esta Agencia de Desarrollo Urbana y Sustentable, ¿se reemplaza la actividad del FONAVI?
O.G.: Se trata de reconvertir el sistema habitacional. Se asiste al individuo que quiere el crédito, que se convierte en propio contralor del destino de esos fondos. El tope de financiamiento es de $ 50.000 y en el presupuesto 2006 se dispusieron unos $ 50 millones para estos créditos.




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