11 de diciembre 2003 - 00:00

AVATARES DE LA JURA

DIECISEIS AÑOS Antonio Cafiero fue, sin proponérselo, una de las estrellas de la tarde. No hubo discurso sin que lo mencionaran recordando que hace 16 años asumió como gobernador bonaerense, tras derrotar a Juan Manuel Casella. Ritual, el senador agradeció cada mención con una reverencia.

MUTACION

Es complejo eso del doble apellido y el escribano general de Gobierno -encargado de leer las actas de asunción- suele derrapar en esas encrucijadas. La «víctima» fue el secretario general de la Gobernación y cuñado de Solá: a «Toco» González Fernández, lo rebautizó Fernández González. ¿El orden de los factores no altera el producto?

SPONSOREO

Bastón y banda lució Solá, herencia de Carlos Ruckauf que, a pesar de que no es indumentaria de gobernadores sino sólo de presidentes, los instauró en 1999. Al salir del Parlamento, un grupito de Punta Lara le despertó por algunos segundos la ilusión al gobernador: «Se siente, se siente, futuro presidente».

RECIO

Otra vez, Manuel Quindimil, ahorró en saludos. Ya lo había hecho la semana pasada durante la entrega de diplomas a intendentes, cuando dejó plantado a Solá. Ayer, ingresó tarde en el recinto, abrazó a Scioli y a Camaño y se sentó, recio, sin saludar a nadie más.

FAMILIA UNITA

Conjunto verde oliva eligió Teresa Solá -¿vestida para la guerra?- para acompañar a su marido durante la ceremonia de asunción. Se distinguió entre las hermanas del gobernador, que prefirieron blanco, negro y gris, aunque luego enrojecieron aplaudiendo al momento de la jura de Juan Pablo Cafiero.

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