Si de películas se trata, los ideólogos políticos de la Casa Rosada hace buen tiempo que comenzaron a filmar el largometraje «Elecciones 2007» y ponen el ojo en los escenarios que se anticipan como más complicados. Santa Fe es uno de ellos y allí hubo un plenario kirchnerista en la ciudad de Rosario, bastión del socialismo que comanda el diputado nacional Hermes Binner, hoy -mal que le pese al oficialismo- el principal candidato a la gobernación. Las instalaciones del club Central Córdoba reunieron este último sábado al grupo que lidera el titular del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria, Agustín Rossi. Allí estuvieron la vicegobernadora María Eugenia Bielsa, militantes y dirigentes políticos, sindicales y de organizaciones sociales de varias localidades, que se dedicaron a ahondar en la omnipresente organización de la «plaza del sí», del próximo 25 de mayo y el armado de las listas de cara a 2007.
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Luego del encuentro, Rossi también dedicó palabras al opositor más temido: «Lo único virtual son las ideas de Binner», dijo en relación con la denuncia hecha por el ex intendente de Rosario sobre supuestas obras virtuales por $ 500 millones inauguradas por el gobernador Jorge Obeid. «Se empeñan en ser portadores de malas noticias» y «en sus ocho años de gestión como intendente no fue capaz de enterrar un caño», atacó sin piedad el diputado. También hubo munición gruesa para la legisladora peronista María del Carmen Alarcón: «Que diga lo que quiera, pero no desde el bloque oficialista», dijo Rossi, respondiendo a la polémica surgida tras la condena del kirchnerismo a esta diputada, acusada de defender a los productores del sector de la carne.
Ya que la política genera estados de crisis, nada mejor que un retiro espiritual a bucólicos paisajes de campo para intentar recomponerse. Eso fue lo que hizo el PJ de Córdoba con el gobernador José Manuel de la Sota a la cabeza, eligiendo la localidad de La Falda, en el turístico Valle de Punilla. Allí, el mandatario reunió este fin de semana a todos los suyos para magnificar los logros de su gestión y anunciar los pasos por seguir en la recta final de 18 meses que le quedan en funciones, tras siete años de gobierno. «Estamos orgullosos de tener una excelente relación con el Presidente y no por eso somos menos cordobeses; al contrario, somos más cordobeses, pero inteligentes», lanzó De la Sota durante el cierre, para matizar la supuesta distancia que mantiene con Kirchner y su intromisión en la política local para imponer candidatos a gobernador. Eso sí, el gobernador advirtió que cada vez aplicará «más control» sobre la política provincial y volvió a respaldar a su vice, Juan Schiaretti, el elegido por él para la sucesión al frente del Ejecutivo.
La idea del retiro espiritual también corre por la mente de los habitantes de Tierra del Fuego, pero en este caso para aplicarla a toda la clase política local. Resulta que en esta provincia la crisis de gobierno ya existe como una suerte de exasperante statu quo local. Recordemos que este lejano y frío rincón del continente sufrió la destitución de su gobernador Jorge Colazo, a fines de 2005. Una vez asumido el mando, el vice Hugo Cóccaro se aventuró en un terreno de constantes polémicas que ahora derivó en una durísima denuncia mediática de su propio abogado, Juan Ladereche, que llegó a decir días atrás que el mandatario está rodeado de «una manga de parásitos que están cobrando lo que nunca cobraron en su vida, y se hacen tarjetas para mostrar que son funcionarios y no lo ayudan en nada para gobernar». El lego cargó fuerte contra el ministro coordinador, Enrique Vallejos, a quien acusó de «frenar y cajonear expedientes», y el subsecretario de Coordinación, Gustavo Blanco. Por toda respuesta y cuando muchos opositores ya frotaban sus manos, Cóccaro se limitó a «confirmar» a todo su gabinete en otro capítulo de una historia que, lógicamente, continuará.
Lejos de desgastantes denuncias o de pedestres discusiones por candidaturas, se mantiene por estos días el intendente de La Plata, Julio Alak, quien viajó a París para reunirse ayer con el director del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO, Francesco Bandarin, y exponer la postulación del Casco Urbano Fundacional de la capital bonaerense como Patrimonio Cultural de la Humanidad. La convocatoria fue gestionada por el pianista Miguel Angel Estrella, hoy embajador de Buena Voluntad de la UNESCO, y el encuentro fue calificado de «muy positivo» por Alak. La candidatura de La Plata -que es avalada especialmente por Kirchner, a través de un documento- se basa en su calidad de ciudad del patrimonio moderno, resaltando como fortalezas la conservación de la traza fundacional, con sus palacios, edificios históricos, avenidas y boulevares. También suman la iluminación ornamental de época y el incremento del espacio verde por habitante, con criterio paisajista conservacionista; así como la Casa Curutchet, la única construida en el continente americano bajo un proyecto elaborado por Le Corbursier, arquitecto suizo, paradigma de la modernidad.
También de viaje se encuentra el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, que, de hecho, no ejercerá como tal por unos días luego de traspasar su mando este sábado al vice, Federico Brollo, para dedicarse de lleno a la campaña presidencial con miras a 2007. Pero antes, organizó una minivacación en familia por los Estados Unidos, durante la cual participará en Washington del acto en que su segundo hijo, Federico, recibirá el título de Master en Políticas Públicas en la Universidad de Georgetown.
Mientras tanto, el kirchnerismo sigue trabajando en la provincia opositora que comanda Sobisch. Este viernes viajará a estas tierras hostiles el secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, invitado especialmente por el Frente para la Victoria neuquino. Así fue anunciado durante el último congreso del Frente Grande local, cuyo presidente, Raúl Podestá, comenzará a recorrer la provincia en busca de respaldo para postularse como candidato a gobernador 2007.
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