10 de marzo 2003 - 00:00
Brasil, "preocupado" por aranceles para el azúcar
-
Conflictos docentes: Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego al borde de una crisis salarial
-
La Corte intervendrá en la disputa entre el gobernador Claudio Vidal y la Justicia de Santa Cruz
El Senado nacional rechazó el jueves pasado el veto que el presidente Eduardo Duhalde aplicó a la Ley 25.715, que mantenía la política arancelaria para el sector azucarero e insistió, por unanimidad, con la sanción original de esa normativa.
Se supone que esta semana esa ley será tratada por Diputados, con lo que podría haber sanción definitiva.
En noviembre de 2002 el Congreso aprobó la Ley 25.715 que estableció la vigencia de los aranceles de 20% para el ingreso de azúcar proveniente del exterior, argumentando la «profunda crisis» del sector y los «problemas de rentabilidad y serias dificultades de acceso al crédito».
La norma también estableció un cambio importante: que en el futuro los aranceles sólo podrán ser modificados por ley del Congreso y no por el Poder Ejecutivo. Sin embargo, Duhalde vetó a principios de enero esa normativa y la devolvió al Parlamento, alegando «compromisos preexistentes» en el ámbito del Mercosur.
Ahora Brasil considera la votación del Senado como «tendiente a derrumbar el veto presidencial a una ley que prevé tasas adicionales de protección para el azúcar argentino», lo que supondría trabas para las exportaciones brasileñas.
El vecino país, principal exportador de azúcar a nivel mundial, aseguró que sigue «abierto a la negociación de un entendimiento definitivo sobre el azúcar en el ámbito del Mercosur, que sea capaz de ofrecer las garantías requeridas por el sector azucarero del nordeste argentino y favorecer el aumento de la integración productiva entre los sectores privados de ambos países».
Los productores argentinos cuestionan que en Brasil la actividad azucarera es subsidiada de manera indirecta, a través del Programa ProAlcohol.
En el vecino país, usan la caña de azúcar para producir alcohol destinado a fabricar combustible, lo cual es subsidiado por el Estado, y el excedente de azúcar lo exportan a la Argentina a bajo precio.



Dejá tu comentario