Katopodis en Córdoba, con impronta electoral

Ambito Nacional

El ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, desembarcó ayer en tierra cordobesa con agenda de ejecución de hospitales modulares y obras de saneamiento por $2.185 millones, aunque la visita quedó teñida por la impronta electoral frente a la compulsa parlamentaria que se avecina y un escenario que augura hasta el momento -pese a las exploraciones iniciales- candidaturas por separado del Hacemos por Córdoba de Juan Schiaretti y del Frente de Todos.

Katopodis selló convenios con Schiaretti y también con el intendente capitalino Martín Llaryora, un peronista que le arrebató al radicalismo la ciudad de Córdoba en los comicios de 2019. En la mesa de conversaciones estuvo también la negociación por una deuda que arrastra Nación con la Provincia desde la gestión anterior, del orden de los $ 12.500 millones.

“No tenemos duda de que a Córdoba en los 4 años de gobierno de (Mauricio) Macri no le fue bien; no le fue bien al industrial ni al productor de Córdoba”, remarcó el funcionario de Alberto Fernández, desde una provincia con un historial del electorado con perfil crítico del kirchnerismo.

En esa línea, enfatizó que “nunca más en Argentina un Gobierno nacional será administrado de espaldas a las provincias”.

“Esta es una premisa del Presidente, que va a estar invirtiendo en esta provincia $ 29 mil millones”, arengó.

Katopodis estuvo acompañado por el secretario de Obras Públicas de la Nación, Martín Gill; el senador nacional albertista Carlos Caserio y la diputada nacional kirchnerista Gabriela Estévez. En círculos locales mencionan a Caserio y a Estévez como las potenciales cabezas de listas para batallar los escaños cordobeses en el Senado nacional, y el paso de ayer del ministro por la provincia sirvió como vidriera.

Horas antes, y en el marco de la inauguración del puente Sargento Cabral de la capital provincial, Schiaretti había hecho hincapié en que en Córdoba el “equipo municipal y provincial siempre trabajan uniendo a los cordobeses, nunca peleando, siempre intentando unir”.

“Los cordobeses tenemos esa impronta, una impronta de autonomía”, sentenció. Y en medio de la zigzagueante relación que mantiene con la Casa Rosada y con algunas de las iniciativas que el oficialismo nacional impulsa en el Congreso, enfatizó: “Acompañamos las cosas buenas y podemos no acompañar cuando no son buenas para la provincia”.

La doble arenga se produjo mientras cobra volumen la apuesta a que las listas de postulantes del schiarettista Hacemos por Córdoba para disputar las bancas nacionales en juego en el Senado y en Diputados sean encabezadas por la diputada nacional Alejandra Vigo -líder del PJ capitalino y esposa de Schiaretti- y por la legisladora provincial e hija del fallecido exgobernador José Manuel de la Sota, Natalia De la Sota, respectivamente.

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