10 de septiembre 2004 - 00:00

Crece preocupación en provincias por sequía

El fenómeno se disparó a partir de la baja cantidad de precipitaciones ocurridas desde marzo pasado en una vasta región que abarca el norte de Santa Fe, nordeste de Córdoba, sudeste de Santiago del Estero y casi por completo la superficie de Tucumán, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y La Rioja, entre otras.«Estamos en el peor momento, por la falta de agua y el calor inusual que hubo durante este invierno, con temperaturas de hasta 30°C y 35°C», señaló a Ambito Nacional, César Rebela, director del Instituto de Clima y Agua del INTA de Castelar. Aun así, Rebela apuntó que se esperan mejorías en la región afectada, a partir de un frente frío que ocasionaría algunas lluvias este fin de semana, en tanto que «la situación se normalizaría a partir de octubre».
A nivel agropecuario, la zona del centro y norte del país se encuentra bajo
«estrés hídrico severo, con el consiguiente deterioro de los cultivos de invierno y primavera (trigo y girasol) sembrados en suelos con escasa a nula reserva hídrica», en tanto que «también se observa deterioro de la condición de pasturas implantadas y pastizales naturales», según explica el último informe del INTA.
 Consecuencias
Pero el impacto no se vive sólo a nivel del agro. Por caso, en La Rioja, el Ente Unico de las Privatizaciones provincial solicitó a la población que merme el consumo de agua potable, debido al problema de escasez causado por la intensa sequía. La provincia no tiene ríos y el agua del dique Los Sauces, la única fuente natural de provisión de superficie, es escasa porque hace meses que no llueve y las previsiones de sequía se extienden, al menos, hasta fin de año, según la información que maneja el gobierno local. A partir de esta situación, el Ejecutivo provincial está reclamando a Nación fondos adicionales para enfrentar esta sequía en los llanos riojanos.
Por su parte, en Corrientes, vecinos del barrio capitalino Las dos Curvas
cortaron ayer el tránsito en la Ruta Provincial 5, en el cruce con la Ruta Nacional 12, en pedido de agua potable al gobierno. La región se abastece con agua de pozo, pero la sequía provocó un desabastecimiento que obliga a los pobladores a recorrer un kilómetro para encontrar napas con algún caudal.
En Chaco y el norte de Santa Fe la falta de precipitaciones y la aparición de heladas conformaron un conjunto que afecta seriamente los cultivos de trigo y girasol, así como también provoca grandes pérdidas de cabezas de ganado ovino y vacuno, debido a la desaparición de las pasturas naturales. La situación llega en la actualidad en Chaco al extremo de que toda la red de provisión de agua, como represas o pozos, se está agotando.
Crece, en tanto el
riesgo de incendio en Misiones hasta un punto «crítico» por la falta de precipitaciones, según advirtió el Ministerio del Agro y la Producción provincial que dictó el «alerta rojo», por causa de la conjunción de varios factores, como falta de lluvias, viento norte, poca humedad y la existencia de material combustible en la región. Según registros del INTA, esta es la mayor sequía que soporta la provincia en los últimos 67 años tomando el período enero-julio.
Los daños también afectan al sector energético, provocando por caso que la represa hidroeléctrica Salto Grande opere a menos de un cuarto de su capacidad de generación debido a la falta de lluvias y la consiguiente reducción del caudal de los ríos Negro y Uruguay, provocando «una de las peores» situaciones desde la habilitación de la obra, ocasionando las peores consecuencias en Uruguay. El embalse está recibiendo algo más de mil metros cúbicos de agua por día, cuando lo usual para estos meses del año -agosto a octubre- es de 4.000 a 5.000 metros cúbicos diarios.

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