29 de enero 2003 - 00:00
Dos provincias buscan frenar la fuga del vino
-
Kicillof asumió la conducción del PJ bonaerense y llamó a "ponerse de acuerdo en puntos comunes"
-
Córdoba: los intendentes se rebelan y Llaryora ensaya una nueva estrategia política
El funcionario agregó que «hay que defender la calidad y a medida que defendamos la calidad vamos a poder crecer más como provincia vitivinícola, dado que un vino que no está envasado en origen, es un vino sin prestigio y el consumidor lo rechazará».
En tanto, Enrique Thomas, titular del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), advirtió que si bien no son muchas las bodegas que solicitaron autorización para trasladar sus fraccionadoras a otras provincias, la ley de origen de vino de 1999 establece exigencias muy estrictas con respecto a la designación del origen de los vinos.
La ley contempla que si se fraccionan vinos finos en Buenos Aires, a ese vino no se le puede poner ni la procedencia (Mendoza, San Juan, La Rioja) ni la indicación geográfica.
Las consecuencias que traería embotellar los vinos en otras provincias van desde la disminución de las fuentes de trabajo a los perjuicios para la economía provincial, debido a que se dejarían de comprar insumos mendocinos.
Actualmente más de 95 por ciento del vino argentino se fracciona en las zonas de origen.




Dejá tu comentario