16 de abril 2003 - 00:00
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Preparación
Veamos en detalle la receta, en palabras de la propia Mercedes Pardo (según consta en el libro de Editorial Aguilar, con edición y prólogo de María Rosa Lojo):
«Preparadas con mondadura, lavado y limpieza, media libra (cerca de 450 gramos) de almendras dulces y una docena de amargas, se las muele finamente en un mortero de mármol, añadiéndoles con frecuencia una cucharada de azúcar para impedir que la almendra se enaceite.
Cuando la pasta esté bien fina, se le echa la ralladura de la película de un limón, media libra de azúcar en polvo y seis yemas de huevo. Se mezcla todo, batiéndolo por espacio de media hora. Se baten, aparte y bien, seis claras, y se añaden en el momento de acomodar la pasta en un molde para ponerlo al horno, que debe estar en calor moderado».
«Creo -Dios me perdone- que a la par de lo exquisito del manjar pesa -no en su gusto sino en su alma- la recomendación de alguna bella», olfateaba por esos años Mercedes sobre las andanzas de su hermano Ricardo.




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