30 de abril 2004 - 00:00

Incidentes y apagón, en homenaje a inundados

Aunque no hubo que lamentar heridos, el accionar de los activistas hizo que debiera terminarse abruptamente el acto en el que quiso homenajearse a los 23 muertos reconocidos oficialmente por la catástrofe, a los 130.000 damnificados directos y reclamar por las multimillonarias pérdidas materiales, especialmente en el sector productivo.

Con misas hechas por la Iglesia y protestas de damnificados se remomoró el día en que el agua ingresó con inusitada fuerza a la altura del hipódromo santafesino y anegó un tercio del casco urbano, con la consiguiente conmoción social que significó que decenas de miles de ciudadanos perdieran todos sus bienes en horas.

• Ola solidaria

A partir de ese momento se desató una ola solidaria en el nivel local, nacional e internacional.

El arzobispo José María Arancedo ofició una misa en el barrio La Florida, exactamente donde casi un año atrás se instaló un campamento de carpas donde se refugiaron decenas de familias que debieron pasar varios meses prácticamente a la intemperie.

Voceros eclesiásticos señalaron que la intención del jefe de la Iglesia santafesina fue que los damnificados tengan la posibilidad de rezar por sus muertos y por aquellos que aún sufren las consecuencias de las inundaciones.

También hubo actos recordatorios en localidades como
Recreo, que se inundó un día antes que Santa Fe, donde la organizadora es la asociación que nuclea a las pequeñas y medianas empresas (Apyme), cuyos integrantes también sufrieron importantes pérdidas.

En el ámbito oficial, se anunció que en la Cámara de Senadores y en las dependencias de la Municipalidad de Santa Fe
se izaron banderas a media asta en señal de duelo, en el primero de los casos por decisión de la vicegobernadora, María Eugenia Bielsa. El gobernador Jorge Obeid, en tanto, dijo que es hora de «hablar menos y hacer más».

Dejá tu comentario

Te puede interesar