19 de octubre 2005 - 00:00
Kirchner y De la Sota, en sociedad incómoda
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Si se hacen cuentas, la estrategia de Kirchner en Córdoba puede ser efectiva. El 23 de octubre, el gobierno nacional podría contabilizar entre 4 y 5 diputados por la oficialista Unión por Córdoba (UPC), y dos o tres del frente juecista (se eligen 9 legisladores).
Sucesión
En Córdoba no son pocos los escépticos sobre las razones de la cordialidad entre ambos gobernantes. Laura Rodríguez Machado, titular de la fundación liberal Iniciativa, sostiene que es una alianza «por conveniencia electoral, que dejará de existir ni bien se dejen de necesitar». Machado, ex candidata a vicegobernadora por Acción por la República, esgrime que «mucho del acuerdo se entiende por la plata que envía (Julio) De Vido, que generalmente viene con el contratista asignado».
De cualquier manera, las próximas elecciones podrán comenzar a dibujar el mapa dentro del peronismo de cara a la sucesión de De la Sota.
El gobernador no puede repetir mandato en 2007 por limitación constitucional. En este sentido, comparte situación con Eduardo Fellner, Jorge Sobisch y Juan Carlos Romero, entre otros.
El futuro no es un dilema menor para la generación de políticos de la edad de De la Sota que siguen teniendo ambiciones nacionales. Para sobrevivir en la política argentina se fue haciendo cada vez más necesario «manejar caja», para controlar el partido, vía digitar ayudas a demandas sociales.
No obstante, los partidarios de De la Sota recuerdan que, a su entender, un gran mérito de su líder es saber esperar. Uno de ellos menciona ante este diario los tres intentos frustrados de acceder a la gobernación «que a cualquier otro político lo sacaban de carrera», y un triunfo en 1998 «con la bandera de Menem, cuando el menemismo estaba en retirada».
«El es el más consciente de todos sobre lo difícil que le va a ser perforar al electorado de Capital y del Gran Buenos Aires», agrega el delasotista.
El frente de De la Sota está encabezado por Eduardo Accastello, un hombre de la producción, ex intendente de Villa María y ex ministro de Gobierno, aunque no es sindicado como un hombre «del riñón» del gobernador.
Un puesto más abajo en la lista se encuentra Patricia Vaca Narvaja, una transversal del kirchnerismo que a nadie hubiera sorprendido si se candidateaba por el Frente Nuevo de Juez. A esta dirigente la critican por presentarse a representar a Córdoba cuando, según dicen, hace 20 años que vive en Buenos Aires.
Las aspiraciones a la gobernación de Accastello en 2007 previsiblemente entrarán en colisión con las del actual vice, Juan Schiaretti. Un tercer nombre que aparece en los pronósticos del propio De la Sota es el del senador nacional Roberto Urquía, que a falta de mayor ascendencia sobre el partido, cuenta con fondos que le aporta su empresa, Aceitera General Deheza, oriunda de la localidad homónima y de la que Urquía fue cuatro veces intendente.
Capital político
Por su parte, la cara cordobesa de la UCR no es una más. El radicalismo aquí tiene pergaminos históricos que se basaron tanto en fluidos contactos con el mundo universitario, como en la representatividad de trabajadores y sectores marginados que en otros distritos tienen características típicamente peronistas. «La UCR interpretó a esa alianza de sectores sociales que más allá de su ingreso, eran conscientes del progreso a través del trabajo», sintetiza ante este diario el candidato a diputado Oscar Aguad.
Aquella tradición le permite a la UCR, al día de hoy, mantener un capital político apreciable. Por lo pronto, no quedó marginada del escenario como en los otros tres grandes distritos nacionales y ocupa cinco de las siete principales intendencias de la provincia: Río Cuarto, Carlos Paz, San Francisco, Río Tercero y Alta Gracia. Villa María está gobernada por el PJ y la capital, por Juez.
Claro que a la UCR le falta no sólo definir un perfil sino también un liderazgo. Aguad, un mestrista (de Ramón Mestre, el famoso dentista nacido en San Juan que llegó al más alto nivel del radicalismo cordobés y con relevancia en el orden nacional. Mestre murió imprevistamente hace pocos años) y ex auspiciante de la candidatura presidencial de Ricardo López Murphy, encabeza la lista de diputados. Es secundado por la socialista Laura Sesma, a tono con sus competidores y como un resabio de la Alianza.
Nada está dicho en cuanto a la hegemonía de un partido que quedó acéfalo por esa muerte de Ramón Mestre y el ostracismo de Eduardo Angeloz. En la pelea por el dominio se anotan el diputado nacional Mario Negri y el capitalino Miguel Nicolás.
La cercanía de De la Sota con Kirchner, y algunas reformas en el gobierno provincial como el alejamiento de funcionarios cuestionados (consecuencia colateral del divorcio de Olga Ruitort) como Domingo Carbonetti y Herman Olivero, complican algo el discurso de Juez.
El intendente y el gobernador bajaron el tono de una disputa aguda, aunque los caminos siguen claramente separados. En la lista del Frente Nuevo, segundo en las encuestas, se ubican el actual viceintendente, Daniel Giacomino, la periodista Norma Morandini, y el ex rector de la Universidad de Córdoba, Francisco Delich. Como anticipo de un debate no menor, Juez dice que va a esperar a ver qué hace Kirchner el 24 de octubre (ver entrevista).




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