11 de marzo 2003 - 00:00

La Fiesta de la Vendimia retomó ya su mejor nivel

La fiesta tuvo el nivel más alto de visita de turistas en los últimos 10 años. Se calcula en 300 mil las personas que presenciaron el carrusel y la Vía Blanca por las calles de Mendoza durante todo el festejo.En el transcurso del desfile, este año se vio una nutrida presencia de auspiciantes, sobre todo bodegueros, cadenas de supermercados y farmacias presentando distintas carrozas, mientras que fue pobre el aporte organizativo del hotel Hyatt. Además, por momentos el desfile fue largo y con muchos baches.
Se destacó la comparsa del
Carnaval de Gualeguaychú y fue nutrida la presencia de representaciones de las colectividades boliviana, chilena, vasca, española y brasileña.
Sin embargo, hubo algunos aspectos negativos de la fiesta. El gobernador,
Roberto Iglesias, tuvo una especie de motín la noche anterior al estreno del espectáculo donde bailarines y actores debatieron un encendido reclamo salarial.
Hubo golpes de puño, insultos y
faltó muy poco para la intervención policial.
Por su parte, los encargados de prensa del gobierno de Iglesias parecieron haber aprendido poco en sus años de gestión acerca de la atención a los medios de comunicación.
A tal punto que no fue extraño ver a corresponsales extranjeros desorientados buscando quien los llevara de vuelta a la ciudad de Mendoza una vez terminado el desfile.
En tanto, el secretario de Turismo y Deporte de la Nación,
Daniel Scioli, quien ya no se encontraba en Mendoza para el acto central, recibió un fuerte reclamo de uno de los locutores del acto cuando dijo: «Esta fiesta los mendocinos la hacemos solos, cuando necesitamos apoyo de Buenos Aires, nunca llega».
El futuro candidato a gobernador
Gabriel Fidel, ex secretario de Turismo y actual ministro de Economía, ciertamente se ocupó de todo y de todos.
El espectáculo central en el anfiteatro
Fray Romero Day fue prolijo, de muy buen nivel, con un vestuario impecable, y la coordinación del ballet tuvo una muy buena performance.
 Emotivo
El espectáculo llevó como título
«Hileras del corazón», una historia cargada de romanticismo y erotismo, que contó con la dirección de Vilma Rupolo. La puesta contó con momentos muy emotivos, como en el comienzo cuando 700 personas, entre actores y bailarines, entonaron estrofas del Himno Nacional Argentino.
Luego llegó la historia del hambre, la guerra, los jinetes del apocalipsis, la peste y, para concluir, las tormentas que marcan una nueva era y la refundación de los pueblos, el hombre y el amor.
Para el espectáculo se utilizó
1 millón de vatios de energía y se usaron 7 mil kilos de cables, mientras que la puesta y el sonido fue impecable, a cargo de Juan Carlos Baglietto.
De esta forma, el principal festejo mendocino que se proyecta al país y alrededores regresó en forma triunfal al anfiteatro Frank Romero Day, luego que el año pasado no fuera utilizado por los acontecimientos nacionales de diciembre de 2001.
Como parte del ritual vendimial se llevó a cabo la elección de la Reina Nacional de la Vendimia, que en esta edición coronó con buena diferencia de votos a
Anabel Molina, del departamento de Godoy Cruz (al sur de la capital mendocina) y de 21 años.

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