8 de septiembre 2004 - 00:00

Mayor impacto por haberse desatado en zona urbana

«La magnitud de 6.5 grados en la escala de Richter que alcanzó, más los daños que se están comprobando, lo convierten en un sismo con características de terremoto», explicó ayer Carlos Navarro, del Instituto Nacional de Previsión Sísmica (INPRES) de San Juan. Además de los daños ya sufridos, la población de las ciudades afectadas por el terremoto -especialmente Catamarca- deberán ahora mantenerse alerta ante posibles réplicas ,que «en 99% de los casos son de menor intensidad que el primer movimiento», según señalaron desde el INPRES.Las réplicas son un proceso normal del movimiento sísmico, ya que las fallas o fracturas geológicas se van acomodando. Hasta ayer se habían manifestado cinco réplicas, entre las 9.16 y las 12.30, pero los especialistas advirtieron que se esperan más, aunque no se puede precisar cuántas ni cuándo sucederán. «Pueden suceder luego de días o hasta meses», señalaron, por lo cual deberán extremarse las precauciones sobre viviendas e inmuebles que hayan sufrido daños y no resulten seguros en caso de un nuevo temblor.
Los efectos de un sismo se calculan a través de la escala de Richter, que mide magnitud, y la de Mercalli, que se encarga de la intensidad, es decir, los daños. En este último suceso sísmico, según la escala de intensidad, el sismo alcanzó la calificación de seis grados.
El terremoto más devastador sufrido en la historia del país fue el originado en La Laja, San Juan, que en 1944 provocó cerca de 10.000 muertos, con una intensidad de 9 grados Mercalli.
Otros temblores fuertes que sufrió la Argentina fueron los del
23 de noviembre de 1977, en Caucete, San Juan, con una magnitud de 7.4 grados en la escala de Richter que destruyó la ciudad y provocó la muerte de más de 100 personas y que unas 10.000 familias queden sin hogar.
Dentro de esta misma escala,
el sismo más fuerte sufrido dentro del país es el ocurrido el 27 de octubre de 1894, en Iglesia, San Juan, que trepó a 8 grados Richter.
Ya este año, vale la comparación con el sismo reciente que ocurrió el pasado 28 de agosto en Mendoza que, según explicaron a este diario desde el INPRES, no habría alcanzado las propiedades de un terremoto a pesar de registrar un movimiento con una magnitud de 6.2 grados en la escala de Richter, debido a que afectó a una zona despoblada, a 160 kilómetros al sudoeste de la ciudad mendocina de San Rafael.
Como un antecedente más cercano de sismo con características de alta intensidad en la Argentina se encuentra el ocurrido el 28 de mayo de 2002 en Sierra de Mazán, La Rioja, que llegó a 8 grados en la escala Mercalli.

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