La presión de los sindicalistas, como en muchas otras provincias, comenzó tras el anuncio del gobierno de una suba en los sueldos de los agentes nacionales y se incrementó la semana pasada paralizando prácticamente la administraciónpública provincial desde el miércoles hasta el viernes último. En el resto del país, los estatales iniciaron sucesivas medidas de fuerza que en su mayoría -a excepción de Buenos Aires- fueron sofocadas con incrementos salariales que en muchos casos comprometieron el futuro de la obra pública y los servicios del Estado. Hubo problemas en Chaco, La Rioja, Formosa, Tucumán, Córdoba, Salta, Jujuy, Entre Ríos y Catamarca.Pero la situación de Buenos Aires ha sido infinitamente más complicada, debido a que Solá asegura que si Nación no cumple con el pago de la deuda por $ 470 millones, le resultará imposible concretar una mejora para sus agentes. La medida que se inicia hoy se cumplirá a pesar de que el gobierno convocó a los gremios a una reunión que se realizará mañana en La Plata. El ministro de Trabajo, Roberto Mouillerón, será el encargado junto al ministro de Economía, Gerardo Otero, y al secretario general de Gobierno, José María González Fernández, de intentar abrir un canal de diálogo -vía asignaciones familiares- con los principales gremios en busca de una solución al conflicto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario