9 de diciembre 2005 - 00:00

Nueva etapa para Banco de Córdoba

Agregó Sosa que todo ello se inscribe en el marco de las funciones de supervisión del BCRA respecto de la exigencia de capitales mínimos de los bancos, en defensa de sus clientes y usuarios. Y este esquema, afirmó, se ha respetado por decisión política del Banco de Córdoba y continuará respetándose.«De hecho, el recambio de parte del directorio establecido por el gobernador determina el fin de una etapa y el inicio de otra, pues el ciclo de reestructuración está prácticamente concluido. El directorio anterior batalló fuertemente implementando cambios profundos para llevar al banco a su realidad actual, desde el cambio de la cultura laboral hasta en los sistemas operativos que impulsaron su posicionamiento en un nuevo segmento competitivo con resultados más que elocuentes.»
 Operatividad
Agregó, asimismo, que uno de los puntos relevantes de la resolución del BCRA aludida es la exigencia de tener utilidad operativa, y ello se constituye en una premisa fundamental cumplida en el balance de 2004 con $ 23 millones de ganancias, y a octubre de 2005 con $ 38 millones. Garantizar ello es, aseveró, consolidar una política de posicionamiento competitivo generando productos innovadores y de alta demanda, e incorporando a la vez el management que posibilite el sostenimiento de los tres objetivos
«a los que me referí cuando asumí: la abstención del gobierno provincial respecto de financiarse con el banco, la no injerencia del gobierno en las decisiones operativas y crediticias de la institución, y que el banco debía ser rentable. Esos 3 requisitos básicos se cumplen y se continuarán cumpliendo. Obviamente debe garantizarse que la estructura se adecue a las necesidades en este sentido, a partir de la profesionalidad de sus funcionarios y la transparencia de las decisiones».
 Créditos
Indicó Sosa que la política crediticia de apoyo y fomento bien entendido a las actividades y proyectos que crean empleo genuino continuará en la etapa por iniciar. En el último año y medio se otorgaron $ 150 millones a pequeñas y medianas empresas, $ 56 millones a banca de individuos, y $ 14 millones a microemprendimientos.
«Se continuará en el mismo rumbo dado que ésta es una institución que debe promover el crecimiento productivo provincial que pasa, precisamente, por esos sectores. Ejemplos de ello es la promoción del crédito al turismo con las líneas especiales para compra y refacción de hoteles, en condiciones óptimas de tasas y plazos, para los empresarios con establecimientos de dos y tres estrellas, a fin de que puedan lograr una prestación de servicios acorde con la calidad demandada, posibilitando mayor competitividad y crecimiento del sector. Al agro para siembra, retención de vientres, compra de maquinarias agrícolas; a tamberos; a la industria; para capital de trabajo, proyectos de inversión, radicación en parques industriales, promoción industrial, entre otras.»
Es relevante que el Estado provincial no se financie a través de su banco. La promesa del nuevo directorio es que «mientras De la Sota siga siendo gobernador, se va a seguir respetando este principio».
«Lo que deseamos es que esa disciplina, esa conducta, trascienda los tiempos de un gobierno, pues es la mejor garantía de que, tanto la administración gubernamental como la gestión del banco puedan abocarse a un concreto apoyo al sector productivo. La presencia del Banco de Córdoba en el mercado financiero no plantea incompatibilidad alguna con la gestión de entidades privadas, pero seguramente determina un nuevo nivel de competitividad que beneficia al sector productivo y a la gente», concluyó Sosa.

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