5 de marzo 2003 - 00:00

Otra vez, incidentes en capital tucumana

La errática gestión del gobernador justicialista Julio Miranda -centro de todas las críticas por la agudización de la crisis provincial- es caldo de cultivo para las protestas, cuya virulencia va in crescendo.  Reincidencia
Sólo en el último mes,
tres manifestaciones terminaron en violentos encontronazos con la Policía.
Ayer, los incidentes se desencadenaron cuando los manifestantes intentaron ingresar a la Casa de Gobierno provincial, desatando un forcejeo con los efectivos, que -según las fuentes- arrojaron gases lacrimógenos y balas de goma para dispersarlos.
Desde las 10, obreros del Sindicato de Trabajadores de la Construcción se habían concentrado en la esquina de la plaza Independencia, ubicada frente a la Casa de Gobierno, para reclamar mil subsidios de 150 pesos «hasta que se reactive la obra pública». La protesta se desarrollaba pacíficamente hasta que los manifestantes sacaron algunas vallas con las que la Policía había protegido el ingreso a la Casa de Gobierno.
Como los policías impidieron la maniobra,
los activistas encontraron la excusa para comenzar a arrojar botellas de plástico con cal viva contra los efectivos, que respondieron con gases lacrimógenos y balas de goma.
Los manifestantes corrieron hacia la plaza Independencia,
donde los docentes, desde el lunes, realizan una protesta en demanda de un aumento salarial de 100 pesos y de otros 100 pesos por única vez, para iniciar las clases el próximo lunes.
Los incidentes se extendieron por alrededor de 10 minutos, ya que luego algunos dirigentes -encabezados por el titular del gremio de la construcción local, Celso Sosa- se acercaron y dialogaron con el jefe de la unidad capital de la Policía, Luis Carrizo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar