Con este rechazo, culminó, además, la etapa de conciliación obligatoria, que tuvo lugar en el ámbito del Ministerio de Trabajo de Graciela Camaño. La funcionaria criticó ayer también la actitud de los empresarios, de condicionar eventuales incrementos salariales al resultado de sus negociaciones con el gobierno por contratos, tarifas y combustibles. Aseguró que, en el ámbito de Trabajo, «sólo se discuten exclusivamente temas laborales». En un momento, incluso les recordó a los empresarios que «hay muchos candidatos que quieren reestatizar los servicios» y se preguntó si las empresas ferroviarias «están en condiciones de estar al frente de las compañías».
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