Las urgencias financieras impactaron este año de lleno en las intendencias bonaerenses: de los 134 municipios de la provincia, al menos 58 -un 40 por ciento- cerrarán 2009 con déficit, delineando un rojo global por cerca de 300 millones de pesos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La debacle alcanza además a otras comunas del distrito, ya que el Gobierno del justicialista Daniel Scioli deberá asistir a alrededor de 40 de ellas con recursos extra -por 40 millones de pesos- para que puedan esquivar el temido escenario deficitario y logren garantizar el cumplimiento de obligaciones mínimas, como el pago de salarios o la compra de insumos.
Los intendentes, como los gobernadores, acusaron recibo este año del coletazo negativo de un cóctel de factores, entre los que se incluyen el conflicto con el agro, la sequía y la crisis financiera internacional.
Esa postal derivó en la desaceleración de las remesas de coparticipación federal y de las recaudaciones provinciales, con inevitable rebote en las arcas municipales.
De hecho, según lo reseñado por El Día de La Plata, la transferencia de recursos coparticipables desde la provincia a los municipios caería 2,5 por ciento respecto de lo presupuestado originariamente en el plan de gastos para este año.
Frente a este escenario, un nutrido lote de intendentes debió postergar el pago a proveedores y desdoblar los cronogramas de pago de salarios.
Dejá tu comentario