25 de marzo 2003 - 00:00

Profundizan batalla contra Brasil

A partir de la tranquilidad brindada por el Congreso nacional, que aprobó la Ley 25.715, que impone la aplicación de un arancel de 20 por ciento al azúcar que intente ingresar en el país desde el extranjero, las agrupaciones del sector proyectan ahora su futuro -en una suerte de contraataque- apoyadas en ejes que versan sobre control fiscal y comercialización interna; financiamiento de la próxima zafra; política arancelaria; exportaciones, mercado libre y cuota americana; reordenamiento de la actividad azucarera y producción orgánica. El foro de discusión es el Comité Consultivo Sectorial Azucarero, que ayer tuvo su segunda reunión en Jujuy, cerca de San Salvador, con la participación de las principales agrupaciones e ingenios azucareros y delegaciones de los Ministerios de Producción de Jujuy y Salta y de la Secretaría de Servicios y Actividades Productivas de Tucumán, y el subsecretario de Políticas Agropecuarias y Alimentos de la Nación, Roberto Domenech. El próximo 2 de abril se realizará un tercer encuentro en Tucumán, junto a representantes de la AFIP, centrado en el aspecto impositivo.
«Brasil es muy agresivo y coherente en materia de exportaciones, pero no sucede lo mismo en la Argentina», manifestó ayer a este diario el titular del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu), Otto Gramajo, quien asegura que «la manera que tenemos nosotros para intentar crecer es seguir presentes en todos los foros del Mercosur».
 Amenaza
Los dichos se centran en la amenaza permanente que significa Brasil y la posibilidad de ingreso de su producción hacia la Argentina. Si bien es cierto que la Ley 25.715 es una traba para esta aspiración, desde las tierras de
Luiz Inácio Lula Da Silva advierten que denunciarán a la Argentina ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por violar el principio de libre comercio del Mercosur; a la vez que amenazaron con cobrar tarifas al ingreso de otras producciones argentinas, como el trigo o derivados del azúcar, si se mantiene la ley de protección arancelaria.
«A nosotros no nos asusta que intervenga la OMC, ya que será difícil que Brasil pueda explicar que no subsidia su producción con cifras multimillonarias», respondió ayer Gramajo tras el encuentro con sus pares.
Los azucareros argentinos en conjunto acuerdan en señalar que mientras Brasil siga manteniendo el llamado Programa Proalcool -que logró cuadruplicar las exportaciones en apenas diez años-, no hay posibilidad de quitar los aranceles, ya que no hay condiciones igualitarias entre ambos países. Para tener una idea de la diferencia entre producciones, baste señalar que la zafra 2002/2003 alcanzará aquí 1,5 millón de toneladas, mientras que en Brasil ascenderá a 20 millones.
Aun así, los azucareros no ven por ahora el riesgo de ingreso de producción brasileña, en vista de que, por ejemplo, el valor en góndola del kilogramo en el vecino país es de alrededor de 2 reales, mientras que en la Argentina ronda el 1,3 peso.
Si bien la variación del precio del dólar no permite hacer cálculos firmes al respecto,
los productores locales especulan con que, pese a la magra producción local, en el rubro exportaciones podrán completar la cuota americana de 45 mil toneladas, la chilena y, con suerte, acceder al mercado libre.

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