Buenos Aires mira mapa nacional y piensa en cómo avanzar hacia un post 17-J sin nuevos retrocesos

Ambito Nacional

Municipios y Provincia analizan cuadro general del país y ponen lupa sobre situaciones puntuales de aquellos distritos que creyeron haber superado contagios y debieron volver a fases estrictas.

“Si liberamos mucho el AMBA, estallan Rosario y Córdoba”. La declaración del ministro de Salud, Daniel Gollán, no pasó desapercibida. El ejecutivo bonaerense sigue analizando la situación más candente del país como parte de un territorio de circulación comunitaria entre la Ciudad y el Conurbano. Y ante los primeros esbozos de lo que podría suceder en una eventual apertura de la Capital Federal, un programa de excepciones sobre el que ya trabaja el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la Provincia vuelve a dejar en claro la importancia de no tomar decisiones apresuradas.

“Al ser toda una masa humana que vive junta en una superficie pequeña, las estrategias deben ser lo más consensuadas y homogéneas posibles”, agregó Gollán al respecto.

Más allá de que la intención es no extender la actual fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio, la Provincia no quiere que le marquen una agenda que, como dicen a menudo desde ambos lados de la General Paz, funciona en conjunto. En esa línea, el gobierno bonaerense pone sobre la mesa los ejemplos nacionales para graficar el movimiento epidemiológico y evidenciar que, el mapa del coronavirus en el país, ya empieza cambiar de color en provincias que venían libres de registro como Catamarca u otras que de debieron retroceder en los últimos días como San Luis, Catamarca, La Rioja, Jujuy y algunas zonas de Río Negro y Neuquén.

“No nos vamos a cansar de decir lo mismo. El virus está presente. Y la circulación empeora todo cuadro de situación. Mientras menos nos movamos, mejor vamos a salir de esta situación en lo que refiere a la salud de todos los bonaerenses”, aseguran fuentes cercanas al ministro Gollán.

“Hay que entender que la cuarentena no sólo se intensificó para cuidar a todos los habitantes del AMBA sino también para que el virus no se expanda por el resto del país más de lo que ya está”, agregan.

Es por esto que, ante este cuadro sanitario, el ejecutivo provincial activó un plan de medidas para cuatro áreas que busca complementar el auxilio nacional y llegar a aquellos que todavía no se pudo ayudar. Se trata de acciones presentes que también se posicionan en una línea de tiempo que sería postpandemia, pero que también, saben, podrían ser parte del presente continuo teniendo en cuenta que el virus, con el correr de los días y pese al aislamiento, va ganando fuerza en el interior de la Provincia.

Uno de los principales apuntados de las nuevas medidas son los municipios costeros y los serranos quienes son, y serán, los principales perjudicados por tener al turismo como principal motor económico local. Justamente Mar del Plata registró en las últimas horas la mayor cantidad de activos desde el inicio de la pandemia cuando estuvo muy cerca de pasar a Fase 5 por no registrar casos locales en más de dos semanas.

Los otros focos que miran con atención desde la Provincia se dan en Olavarría, el municipio con más casos en el interior, y en Dolores donde en los últimos días pasó de no tener casos a contar con más de 30 positivos. Pese a que la situación epidemiológica en el distrito de la séptima mejoró, su intendente, Ezequiel Galli, debió hacerse un hisopado por presentar síntomas de Covid-19. Muchos de los distritos vecinos que no contaban con casos y que habían cerrado el paso con la ciudad, registraron sus primeros casos.

Lo mismo sucede con las localidades cercanas a Dolores. El intendente de Castelli sin contar con casos en su pueblo dispuso la vuelta “a una fase 3 con ribetes de fase 1”, como le dijo a este diario productor de lo que, en sus palabras, es una “irresponsabilidad” del jefe comunal, Camilo Etchevarren, por realizar los aislamientos necesarios.

Una situación similar se da en Suipacha que pasó de no tener positivos a registrar 29 contagiados en pocos días. Lo que obligó al municipio a dejar la comodidad de la Fase 5 para retornar a la 3.

De un poco más de 40 municipios sin casos que se registraban hace tres semanas, hoy son menos de la mitad los que todavía no registraron ningún caso local. La situación en Benito Juárez o en Hipólito Yrigoyen, por nombrar dos casos puntuales con casos recientes, preocupa por demás a los intendentes. No sólo porque al fin y al cabo el virus terminó ingresando en sus pueblos sino también porque cuentan con una cantidad de mayores promedio más alta que en el AMBA.

Ante este escenario, en Provincia entienden que la apertura de nuevas actividades en la Ciudad no sólo impactaría para mal en la propia región sino que, producto de una mayor circulación, llevaría más riesgo a los municipios del interior quienes hasta el momento venían llevando adelante una situación completamente diferente al conglomerado urbano pero que en los últimos días comenzó a subir y que, por ende, preocupa.

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