Se espera ahora para la semana próxima el tratamiento en Diputados de la insistencia por la ley y su posible aprobación definitiva. En principio, se desconfiaba de la actitud de la Cámara Baja ante la ley azucarera, especialmente de las bancas que responden al duhaldismo, pero después de la positiva jornada de ayer -aseguran- se amplió la esperanza del sector.La ley 25.715 es muy simple. En base a los aranceles para la importación de azúcar contemplados en el Decreto 797/92, con las modificaciones introducidas por el Decreto 2.275/94, y la Resolución Nº 743 del 1 de setiembre de 2000 del ex Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos, lo mismos mantendrán su vigencia mientras no se disponga lo contrario por una ley de la Nación. De esta manera, con la Ley, el Poder Ejecutivo pierde potestad para determinar la política azucarera, en tanto que el sector productivo adquiere un marco de mayor seguridad amparándose en el Congreso como filtro para cualquier modificación en la cuestión arancelaria. Actualmente la protección arancelaria está vigente y ronda 20%, con la salvedad de que el plazo para esta barrera al ingreso de producción foránea tiene vencimiento en 2005.
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