10 de noviembre 2003 - 00:00
Reñida elección en Chubut
-
Salta debate la reforma electoral con el fantasma de la ley de lemas como centro
-
Chubut anunció créditos de hasta $300 millones para los afectados por el derrumbe del cerro Hermitte
De confirmase una victoria de Das Neves, Chubut se convertiría en el primer bastión donde el radicalismo, siendo gobierno, cae derrotado ante el peronismo. Aun así, las fuerzas estarían parejas en la Patagonia, ya que en el reparto del poder la UCR obtuvo Río Negro y Tierra del Fuego; y el PJ, Santa Cruz y Chubut. Neuquén, en tanto, sigue en manos Jorge Sobisch, del Movimiento Popular Neuquino.
Los comicios de ayer revirtieron los pronósticos previos, que daban una luz de ventaja para la UCR gobernante, pero confirmaron la fuerte polarización que se evidenció entre Das Neves-Mario Vargas y Lizurume-Reinaldo Van Domselaar. El resto de las siete fórmulas para gobernador quedó muy lejos: con apenas 7,2%, el Partido Acción Chubutense resultó en tercer lugar.
La escandalosa interna realizada por el radicalismo -en la cual Lizurume venció al senador nacional Carlos Maestro en medio de graves denuncias y acusaciones- fue uno de los hechos más trascendentes de la campaña electoral y un factor decisivo para minar mucha de la adhesión del electorado radical.
Cerca de las 21 de ayer, y con apenas 10% de las mesas escrutado, Das Neves anuncióaba su triunfo a través de un canal local, y aseguraba que «la tendencia era irreversible» y que ganaban en Trelew, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn y Esquel. Los datos que provenían de la provincia indicaban que el único centro urbano que favorecería al oficialismo era Rawson.
Desde el entorno de Lizurume optaban por esperar el avance del escrutinio y rezaban por no tener que cargar con el estigma de ser la primera conducción radical que debe abandonar el Poder Ejecutivo para el período 2004-2007.
Patagonia rebelde
Aun así, y pese al origen patagónico de Kirchner y al esfuerzo que realizaron varios ministros y la primera dama Cristina Fernández, un triunfo de Das Neves no alcanzaría para convertir a la Patagonia en un bloque de poder para el justicialismo, ya que el mapa de gobiernos de las cinco provincias del Sur indicaría al menos una paridad entre radicales y peronistas.
La renovación del poder en las provincias sureñas se había iniciado en junio, cuando en Tierra del Fuego el gobernador peronista Carlos Manfredotti fue derrotado por el radical Jorge Colazo. No quedaron dudas aquí de que la suerte hubiera sido otra si Kirchner hubiera volcado todo su apoyo hacia el mandatario local, sin manifestar abiertamente su preferencia por postular a Daniel Gallo -actual vicegobernador- en lugar de Manfredotti.
Más tarde, el 31 de agosto, la UCR dio por tierra con las aspiraciones del peronista Carlos Soria, que cayó a manos de Miguel Saiz. Aquí hubo mayor controversia, ya que Kirchner motivó la ajustada derrota del PJ, apoyando al peronista disidente Eduardo Rosso que se candidateó por fuera del partido y traccionó un porcentaje decisivo de votos.
En Neuquén, en tanto, nunca tuvo el PJ posibilidades de desbancar al mandatario del Movimiento Popular Neuquino, Jorge Sobisch, en tanto que la victoria de Sergio Acevedo en el feudo kirchnerista de Santa Cruz resultó un premio consuelo, que igualmente ya se daba por descontado.
Por su parte, la victoria del ex titular de Aduanas significaría la recuperación de una provincia que el PJ no gobierna desde 1991, y se trataría de un resultado sorprendente hasta para el propio Kirchner, que había acercado un débil apoyo durante la campaña, poco convencido de las posibilidades de su partido. Paradójicamente para el Presidente, fueron los distritos del norte del país, como Jujuy, Formosa o Misiones, muy ajenos al mundo del santacruceño, los que brindaron mayores satisfacciones para el oficialismo nacional durante el año electoral.
En Chubut también se renovaron 27 legisladores provinciales y la totalidad de las 26 intendencias, en las cuales 23 jefes comunales buscaban su reelección. En el reparto de comunas, Trelew, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn y Esquel eran favorables al PJ, en tanto que la UCR se conformaba con la intendencia de Rawson.
A pesar de que los votantes chubutenses no son muy numeroso -el padrón es de casi 279 mil ciudadanos- y que los principales cinco distritos se encuentran sobre la costa atlántica, se trató de un escrutinio muy lento, tal como lo habían anticipado las autoridades electorales locales. Las causas fueron en gran parte a la práctica del corte de boleta y el escaso número de mesas, ya que en algunas de éstas llegaron a votar más de 2.500 personas.




Dejá tu comentario