Los docentes demandan la efectivización de la deuda salarial que el gobierno mantiene con el sector, estimada en cerca de 65.000.000 de pesos. Inicialmente las clases debían comenzar el 3 de marzo, pero las medidas de fuerza obligaron a las autoridades a posponer ese comienzo para el 10 y finalmente para el 24 del mes pasado. A principios de marzo, el gobierno entrerriano inició gestiones para obtener un crédito del Banco Mundial de 68 millones de pesos para afrontar el pago de los salarios y destrabar el conflicto, pero la negociación no dio, por el momento, ningún resultado positivo.
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