25 de octubre 2005 - 00:00
Solá con dominio y un duro retroceso del duhaldismo
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En tanto, en el Senado, a los 19 base -contando a Carlos Díaz- que tendrá el gobierno habría que sumarles al quilmeño Federico Scarabino (computado, en principio entre los 19 del PJ, pero de buena relación con Solá y paradójicamente mala con Duhalde) más tres senadores peronistas de la Sexta Sección.
Es decir: de confirmarse las transferencias, el FpV treparía a 23 delegados y el PJ retrocedería a 15. Con esto, el Frente no tendría problemas para imponer al presidente de Diputados y al dos del Senado, segundo en la línea de sucesión de Solá detrás de la vice Graciela Giannettasio.
¿Quienes ocuparán esos sillones? Por ahora, hay muchas pretensiones, un par de nombres susurrados y una sola certeza: que las próximas autoridades surgirán del consenso entre Solá y Kirchner. Esa combinación es útil para apagar ciertos recelos que genera el gobernador. El más mencionado para Diputados es Angel Aisa, de La Matanza, pero si Alberto Balestrini queda como jefe de la Cámara baja nacional, sería otorgarle demasiado arsenal a un solo sector. También puja Carlos Bonicatto de La Plata, pero tendrá un camino escarpado.
¿Un legislador que surja del interior provincial, bloque que atizó desde el principio la ruptura? Es otra opción que, de todos modos, debería balancearse con la vice del Senado que sería para Juan Amondarain, platense enfrentado a Julio Alak, o el ministro de Educación, Mario Oporto. Pero falta mucho.
El punto es que Solá es el más interesado en que la Legislatura se pacifique y deje de funcionar como un generador de tensiones. No fueron felices ni pacíficos los últimos meses para el gobernador en su trato con el Parlamento con mayoría duhaldista. Al punto que una de las razones que llevaron a Solá a montar, allá por diciembre de 2004, un show en Costa Salguero lanzando un espacio propio dentro del PJ fue lo que consideró un «maltrado» o, al menos, destrato por parte de los caciques del PJ legislativo.
Anteayer, la principal obsesión del gobernador era -dando por sentado un triunfo cómodo de Cristina Fernández- cómo se replicaba esa victoria en la Legislatura. Y fue más de lo esperado: desde diciembre, tendrá los bloques más numerosos y autoridades afines.
P.I.



