27 de marzo 2006 - 00:00

Sta. Cruz: revés en la causa Sayago por un "arrepentido"

Los dichos de Torres, el último jueves, aceleraron sugestivamente los plazos de la Justicia y precipitaron la excarcelación por falta de mérito de ocho sospechosos detenidos (de los cuales uno ya estaba en libertad); la excarcelación de otros tres, que continuarán procesados; el sobreseimiento definitivo de uno, y el procesamiento con prisión preventiva de tres sospechosos: Enrique Rosales (detenido en Pico Truncado), Pablo Daniel Mansilla (alojado en Caleta Olivia) y Carlos Omar Mansilla (en Cañadón Seco), acusados de haber participado presuntamente en el asesinato de Sayago y la refriega frente a la alcaidía (en términos legales: coacción agravada en concurso real con el de homicidio calificado por la alevosía con que se perpetró y por tratarse de un policía).
Para comprender los hechos, hay que remontarse al 8 de este mes, cuando supuestamente se presentó ante la Justicia un «testigo espontáneo» bajo el seudónimo de «Gabriel», que no era otro que Flavio Torres, quien declaró ante la jueza que entiende en la causa, Graciela Ruata de Leone, y con la presencia del jefe de la Policía, el comisario general (R) Wilfredo Alejandro Roque, hombre de extrema confianza del presidente Néstor Kirchner (lo acompañó 8 de los 12 años de su gobernación y volvió a la jefatura de la fuerza precisamente de la mano de Kirchner).
Roque, quien se encontraba en viaje desde Las Heras hacia Río Gallegos, suspendió su agenda para escuchar los dichos de Torres, alias «Gabriel». Ese testigo «espontáneo» habría llegado a la Justicia merced a los oficios de Antonio Alberto Angulo (un sargento ascendido a sargento primero por el ex gobernador Sergio Acevedo en mérito a su accionar durante la madrugada del 7 de febrero, al igual que otros 40 efectivos de la fuerza).
Al parecer, Angulo conocería al detalle la historia personal de Torres, a quien le asesinaron a un sobrino en Las Heras en circunstancias todavía no esclarecidas, y -dicen- habría apelado a esos hechos para forzar su presentación, prometiendo reserva de la identidad (de allí el seudónimo de «Gabriel»). La declaración de Torres desató la orden de detención que la jueza libró al día siguiente, jueves 9, sobre un total de 15 personas (12 fueron apresadas esa misma jornada, otras 2 se entregaron el sábado 11 en la parroquia local por intermediación del cura Luis Bicego y el último fue arrestado el lunes 13, a su regreso de Catamarca y luego de que se lo diera por prófugo).
Curiosamente, el pasado sábado 18 Marcelo Fernández, abogado defensor de otros dos procesados con prisión preventiva por la misma causa: Alexis Pérez y Ramón Cortés (alojados en Puerto Deseado) intercedió ante la magistrada Ruata de Leone para manifestar que el «testigo espontáneo» deseaba rectificar sus dichos y pedir custodia, porque temía por su vida. La jueza lo citó a declarar recién el jueves 23 y comenzó entonces un revés para la causa. Torres, alias «Gabriel», argumentó esa jornada que fue presionado por el sargento Angulo para incriminar a las 15 personas que luego resultaron detenidas y que el efectivo de la fuerza se abusó de su situación personal, prometiéndole un rápido esclarecimiento de la muerte de su sobrino, para convencerlo de que se presentara como «testigo espontáneo».
Ante las nuevas circunstancias, la defensa de los detenidos solicitó la excarcelación en un plazo de 24 horas de los apresados. Sólo la supuesta presentación «espontánea» del jefe de la Policía, el pasado viernes 24 (feriado nacional) a las 18 ante el juzgado, frenó la salida masiva de los detenidos.
 Orden
Roque dijo a la jueza que la fuerza a su cargo no había presionado al testigo. Pero al día siguiente, sábado 25, Ruata de Leone dispuso la excarcelación por falta de mérito de Oscar Daniel Morales, Juan Nolasco Córdoba, Mario Orlando Bastías, Ramón Alcides Miranda (ya había sido puesto en libertad el viernes 17), Adrián Marciano Saucedo, Juan Oscar Barrientos, Franco Andrés Gomerz y Avelino Andrade. La magistrada también dictó el sobreseimiento definitivo de Nelson Méndez (ya estaba en libertad) y la excarcelación de Enrique Aguilar, Daniel Eduardo Aguilar y Rubén Leopoldo Bach, que continuarán procesados pero sin prisión preventiva. Vale decir que sobre 15 detenidos inicialmente, sólo quedaron procesados Enrique Rosales, Pablo Daniel Mansilla y Carlos Omar Mansilla, por el presunto delito de asesinato en perjuicio de Sayago y coacción agravada.
Ahora, el juez de Apelaciones deberá resolver hacia el próximo viernes 31 si hace lugar al pedido de la defensa, que apeló el procesamiento de los tres. Según trascendió, los fundamentos del procesamiento aludirían a los dichos del «testigo espontáneo» ahora «arrepentido», cuya veracidad es por estas horas fuertemente cuestionada.
En tanto, un equipo forense exhumará mañana, por orden de la jueza Ruata de Leone, el cuerpo del policía Sayago en el cementerio local de Gobernador Gregores para tomar muestras biológicas (cabellos y tejidos) a fin de determinar el ADN de la víctima y con la pretensión de cotejarlo, en una etapa posterior, con el ADN que surja de las manchas de sangre halladas en vestimenta secuestrada durante allanamientos realizados en las viviendas de los nuevos procesados (otros 5 permanecen alojados en Puerto Deseado).

Dejá tu comentario

Te puede interesar