15 de octubre 2003 - 00:00
Tiempos Compartidos resurgen tras la crisis
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Luego, el remate fue la devaluación. Con un dólar más caro, se recortaron viajes al exterior, y el turismo se volvió receptivo o regional.
Pero el sistema creció -en relación al año pasado- al punto de lograr hoy 27% más viajes domésticos de argentinos y de recibir 123% más de extranjeros según Interval International, una de las dos operadoras que están en el país.
Se están planificando inversiones en el país -en especial, la Patagonia, Capital Federal y Puerto Iguazú-, y los precios, se rebajaron y pesificaron.
¿Qué pasó en el medio? Entre la crisis y el crecimiento, cambió la estrategia de venta. Las familias que contaron con algún ahorro pensaron en el sistema como una pequeña inversión. Además, al recortarse las posibilidades de viajar al exterior, toda oferta de turismo local fue buena opción.
Comprar una semana de Tiempo Compartido en temporada baja (dentro de los planes más económicos) costaba u$s 2.500. Hoy, se puede acceder desde $ 1.000 o $ 1.500, con expensas anuales desde $ 220 -lo único del producto que aumentó por la suba de los costos operativos, alrededor de 20%- «Hoy tenemos un crecimiento significativo, dado por muchos factores. Lo más importante fue el reposicionamiento del producto que se logró después de la crisis y una estrategia comercial demasiado agresiva», explicó César Raúl Mochón, presidente de la Cámara Argentina de Tiempo Compartido.
Otra buena señal, más allá de nuevos interesados, es la vuelta de los que habían dejado de pagar.
«Defino a 2002 como de trabajo interno y ‘eacomodación’-incluso tarifaria- con predomino de actividad netamente hotelera. Y, a 2003, como un comienzo del despegue con mejor posicionamiento de los resorts», dijo Estela Vilaseco, gerenta de Servicios y Ventas de Interval International para la Argentina, Chile y Uruguay.
«Estamos impulsando una ley nacional (se encuentra hoy en Diputados) de Tiempo Compartido, lo que brinda una mayor seguridad jurídica y crea una imagen de cambio», añadió Juan Torres, secretario general de la Cámara.
El verdadero cambio es ofrecer una venta no compulsiva, más tranquila con precios más accesibles también y condiciones más claras. Las principales quejas de los Tiempos Compartidos versaron entre los planes de venta, los precios y las condiciones de utilización de las semanas.
«Se está volcando al sistema el argentino medio, que tiene algún ahorro y que ya compró su propiedad. También los extranjeros, por ejemplo, chilenos a Mendoza, uruguayos y brasileños a otros puntos. Pero, la relación de la demanda del producto se mantiene hoy en 70% argentinos y 30% extranjeros», explicó Luis Tornquist, presidente de la administradora de complejos, Organización Condominium SA.




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