22 de julio 2008 - 00:00

"Todos los sectores dependemos de cómo termine esta crisis"

Córdoba - Los empresarios agrupados en la Cámara Empresarial de Desarrollistas Urbanos de Córdoba (CEDUC) creen que la inversión en el sector depende en gran parte de la evolución y la razonabilidad que imperen en la resolución definitiva del conflicto con el campo. Horacio Parga, presidente de esa entidad, le dijo a este diario que «hoy, todos los sectores lamentan que sus perspectivas futuras estén dependiendo de la evolución política de un conflicto no querido, que ya tiene consecuencias económicas sumamente graves. Las proyecciones del nuestro, para 2008, eran muy importantes; hoy, lo que se ha perdido por el conflicto gobierno-campo es difícil de mensurar, y también es complicado establecer en qué proporción afecta la inflación al sector, pues ésta también es una realidad.»
Parga también expresó que si bien hay un clima expectante por la economía en su conjunto, existe plena convicción de que los activos inmobiliarios continuarán siendo una excelente cobertura contra la inflación y contra los riesgos del mercado, sobre todo en un escenario tan inestable como el que muestra nuestro país.
Periodista: No siempre hubo buen entendimiento entre su sector y la Municipalidad de Córdoba...
Horacio Parga: Es real, pero las cosas fueron cambiando al punto que hoy advertimos muy buenas señales desde la provincia de Córdoba y desde el municipio de su ciudad capital; ambos tomaron conciencia, no sólo del efecto dinamizador de nuestra actividad, sino también de la importancia de nuestro aporte. La realidad es que, luego de un período en que no nos entendimos con la municipalidad, hoy trabajamos codo a codo; tenemos proyectos conjuntos entre sector público y privado para llevar adelante obras importantes en la ciudad. Con el gobierno provincial, uno de los problemas más graves se planteaban con el Registro de la Propiedad, aunque también afloraron cuestiones con la Dipas, Catastro y otros organismos provinciales y municipales que exponían problemas o anomalías técnicas en sus procesos y procedimientos administrativos, del mismo modo que ineficiencias desde el sector privado. Se requirió un intenso trabajo en conjunto a través de las cámaras y colegios profesionales con los entes públicos, coordinados por el mismo gobierno provincial, que culminó en un decreto que allana muchos de los obstáculos existentes, creándose una comisión de seguimiento.
P.: ¿Cómo evalúan el financiamiento a través del Banco de Córdoba?
H.P.: Lo consideramos positivo y creemos que la conducción del banco tuvo una actitud proactiva en ese sentido. Los problemas en la generación de hipotecas se relacionan con los atrasos en la escrituración de los inmuebles, pues las propiedades pasibles de créditos para el Banco de Córdoba no deben superar el año de antigüedad. Ante ello, el gobierno tomó cartas en el asunto y se tiende a una mejora pragmática. También se está implementando el otorgamiento de créditos a los compradores de inmuebles con el aval de la empresa desarrollista hasta que se logre la escritura del bien. Una vez finalizado el proyecto y escriturado el inmueble, el crédito deja de estar avalado por la empresa y queda a cargo del comprador con la hipoteca correspondiente. Es un crédito de hasta u$s 40.000 por unidad habitacional, para propiedades que no superen los u$s 100.000, dentro de la ciudad de Córdoba, préstamo cuyo acceso siempre le estuvo vedado a la clase media pues las altas tasas de interés elevan la cuota más allá de los niveles de su salario. Hoy, estamos hablando de una tasa de 7% anual, subsidiada por la provincia y el banco, que remedia la discriminación y permite dinamizar también al sector.
 Construcción
P: ¿Cuál es el rol del sistema financiero para el sector de la construcción?
H.P.: El problema está en el descalce de los plazos; es muy difícil para un banco comprometer un crédito a 10 años con inflación creciente y en ascenso, y depósitos a cortísimo plazo. Es el factor determinante. Pero tampoco se buscaron los medios adecuados para financiar la compra de viviendas con fondos de largo plazo como los de las AFJP. Sería lógico que esos recursos se destinaran a financiar el crecimiento genuino. La CEDUC presentó a los diputados nacionales por Córdoba, hace dos años, una propuesta sobre este tema y un esquema de crédito indexado por un índice que podía ser el del salario, similar a lo que hizo Chile hace años. Al ajustarse por este índice, habría correspondencia entre los ingresos de la gente y el ajuste de su deuda. Lamentablemente, no tuvimos eco.
P.: ¿Cuál es la perspectiva del sector?
H.P.: Hasta mayo eran muy buenas; el crecimiento del sector, para viviendas, tendía a duplicar el de 2007, medido mes contra mes del año anterior. Dependemos de la mayor o menor racionalidad que impere en las cuestiones conflictivas que encara el gobierno central, como el enfrentamiento gobierno-campo y su proyección institucional, que tiene un perfil económico y otro subjetivo, de estado de ánimo del inversor. Ello produce un efecto nocivo en el ánimo de la gente de campo que se refleja en éste y en otros sectores. Y también aporta lo suyo el no envío de fondos de Nación a Córdoba que provocó, al menos en Córdoba, el aumento impositivo para la actividad local. Por ello es necesaria la razonabilidad, pues la construcción privada está en condiciones de seguir siendo uno de los motores fundamentales de la economía. Además, la realidad plantea que en la Argentina no hay tantas alternativas de inversión ni refugios seguros contra la inflación, como lo han sido los inmuebles desde siempre y en todo el mundo.

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