Santa Fe - En medio de la profunda crisis de inseguridad que afecta a la provincia, vecinos de la ciudad de Rosario -una de las zonas más castigadas por la ola de delitos- llevarán hoy su malestar hasta la puerta de la casa del gobernador Antonio Bonfatti cuya esposa, precisamente, fue víctima de un asalto el martes mientras circulaba en su automóvil.
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Se trata, en rigor, de la segunda protesta en reclamo de seguridad que se organiza hacia el domicilio particular del mandatario, que se suma a decenas de movilizaciones que se vienen registrando en ciudades del interior santafesino, que también están siendo sacudidas por el aumento de la delincuencia.
La crisis de inseguridad en Santa Fe tomó días atrás un cariz político con la renuncia del ministro Leandro Corti, señalado por su imposibilidad para manejar a las fuerzas policiales y por su incapacidad para torcer el ritmo ascendente de los asaltos y crímenes en la provincia.
Cambios
En su lugar Bonfatti designó al legislador socialista Raúl Lamberto, quien desde su asunción la semana pasada intentó dar señales de inflexión hacia la fuerza policial. «Los policías que no sienten el proyecto deberán dejar sus cargos», advirtió. En simultáneo, el Gobierno provincial anunció la compra de motos, autos, camionetas y equipamiento para sumar presencia policial en las calles -especialmente en Rosario- y, a la vez, calmar el reclamo de insumos que desde hace varios meses viene realizando personal policial.
La movilización vecinal tendrá lugar hoy a partir de las 19 y será encabezada por habitantes de la zona sur de la ciudad, fuertemente cercada y de manera creciente, por el avance de las villas miseria del Gran Rosario.
Los vecinos pedirán «prevención en seguridad y control social» de la Policía, e invitan a vecinos de otros barrios a sumarse.
Protección
Casi como ensayando una respuesta al reclamo, el gobernador dijo ayer, al término del acto por el Día de la Bandera, que «no podemos tener un policía al lado de cada ciudadano». Y pese a que aseguró que no le molestan los reclamos, subrayó que el «ámbito institucional» para plantearlos es la sede de la Gobernación.
«Ojalá podamos darle protección al millón de habitantes en cada lugar. No podemos tener un policía al lado de cada ciudadano», afirmó el gobernador, en diálogo con el programa Radiópolis, de Radio 2. Para el mandatario, lo que hay que hacer es atacar la violencia desde la raíz, desde sus causas más profundas.
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