27 de septiembre 2026 - 10:00

Tesla Cybercab: un modelo revolucionario, investigado por el gobierno de Estados Unidos

Una agencia gubernamental estadounidense abrió una audiotoria sobre la certificación del vehículo y pidió respuestas antes de que termine el mes.

Mientras el robotaxi circula sin volantes ni pedales por Austin, la NHTSA analiza si el modelo cumple con las normas exigidas.

Mientras el robotaxi circula sin volantes ni pedales por Austin, la NHTSA analiza si el modelo cumple con las normas exigidas.

WIRED

Tesla puso en circulación comercial su Cybercab en Austin, Texas, y pocos días después, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) abrió una auditoría para revisar cómo fue que la empresa certificó el vehículo. El organismo quiere determinar si el modelo cumple con los estándares federales de seguridad y qué información técnica usó Tesla para sostener esa certificación.

La investigación se concentra en una característica que diferencia al Cybercab de un auto convencional: no tiene volante, pedal de acelerador ni pedal de freno. El vehículo está diseñado para funcionar de manera autónoma y Tesla sostiene que cumple con las normas federales. El problema regulatorio aparece porque varias de esas normas todavía contemplan elementos pensados para vehículos controlados por una persona.

El caso se volvió más relevante el 15 de septiembre, cuando la NHTSA le pidió a Tesla que respondiera una serie de preguntas antes del 30 del mismo mes. Entre otras cuestiones, la agencia quiere saber si el Cybercab puede ser manejado por una persona y si se consideraron controles temporales como parte de la certificación del modelo.

Qué es el Cybercab de Tesla

El Cybercab es un robotaxi eléctrico de dos plazas que se desarrolló específicamente para operar sin conductor. Tesla lo incorporó a su servicio Robotaxi y actualmente ofrece viajes con este modelo en zonas limitadas de Austin. La empresa también cuenta con vehículos Model Y en otras ciudades de Texas y Florida dentro de su servicio autónomo.

La particularidad del diseño del vehículo es que elimina varios elementos habituales de un auto. El interior no tiene volante, pedal de acelerador ni pedal de freno. Cuenta con dos asientos, una pantalla táctil central y una cámara dentro del habitáculo, mientras que las puertas pueden abrirse desde la aplicación, la pantalla o con un botón ubicado en la puerta.

La automotriz estadounidense explica que el Cybercab utiliza cámaras y sensores para desplazarse de manera autónoma por calles, rutas, intersecciones y estacionamientos. El vehículo puede transportar hasta dos pasajeros y dispone de espacio para equipaje.

¿Por qué está el Cybercab bajo investigación?

La NHTSA abrió el 4 de septiembre una Audit Query, un procedimiento que busca revisar la certificación hecha por el fabricante. La agencia busca analizar los procesos y los datos técnicos que Tesla usó para afirmar que el Cybercab cumple con los estándares federales de seguridad automotriz.

El punto fundamental a considerar es cómo la empresa interpretó las normas existentes. Tesla se autocertificó como fabricante, un mecanismo habitual en Estados Unidos mediante el cual las automotrices declaran que sus vehículos cumplen con los estándares federales.

La NHTSA supervisa posteriormente ese cumplimiento y puede empezar una investigación cuando aparecen dudas sobre esa certificación. En este caso, el organismo quiere establecer hasta qué punto la aprobación del Cybercab se basó en considerar que ciertas exigencias federales no eran aplicables a un vehículo completamente autónomo.

La declaración de Tesla

Tesla le informó a la NHTSA que había autocertificado el Cybercab como compatible con los estándares federales aplicables. Esa es la base sobre la que la empresa empezó a desplegar el vehículo en Austin sin solicitar previamente una autorización especial para operar un modelo sin controles tradicionales.

La firma de Elon Musk declaro que el modelo es completamente seguro, pero hasta el momento no publicó una respuesta detallada a las preguntas planteadas por la NHTSA. La agencia por su lado, señaló que respalda el desarrollo de vehículos autónomos, pero que mientras las modificaciones regulatorias sigan en proceso, los fabricantes deben cumplir las normas actualmente vigentes. Y Tesla no es la excepción.

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