7 de septiembre 2026 - 19:00

El exjugador de la NBA que ganó más de u$d 800 millones, tras apostar por la Inteligencia Artificial

Dejó las canchas por la tecnología y la IA, y hoy sus inversiones le generan muchos más ingresos que el básquet.

Fue parte de una de las franquicias más importantes de los últimos años, pero encontró su verdadero talento en los negocios.

Fue parte de una de las franquicias más importantes de los últimos años, pero encontró su verdadero talento en los negocios.

Instagram: @omricasspi18

Omri Casspi encontró fuera del básquet un negocio capaz de mover muchos más millones de dólares que los que había conocido durante su carrera como jugador. El ex NBA se volcó a las empresas tecnológicas y apostó temprano por varias compañías de inteligencia artificial que multiplicaron su valor en muy poco tiempo.

La transición había empezado antes de que dejara las canchas. El primer israelí en llegar a la liga más importante de este deporte aprovechó los contactos que hizo durante sus años en Estados Unidos, comenzó a invertir por su cuenta y terminó convirtiendo esa actividad en una segunda carrera.

Se convirtió en el primer jugador israelí de la historia en llegar a la NBA.

Se convirtió en el primer jugador israelí de la historia en llegar a la NBA.

Omri Casspi, el primer israelí en jugar en la NBA

Casspi llegó a Estados Unidos en 2009 y se convirtió en el primer jugador israelí en disputar la NBA. Venía de debutar muy joven en el Maccabi Tel Aviv y consiguió mantenerse durante una década en la liga, lejos de ser una figura principal pero con una carrera sólida.

La etapa que más pesó en su futuro fue la temporada 2017-18 con Golden State Warriors. Allí compartió vestuario con Stephen Curry, Kevin Durant y Andre Iguodala, en un equipo donde las conversaciones sobre startups e inversiones aparecían con frecuencia.

Silicon Valley estaba, además, a pocos pasos. Fundadores, empresarios e inversores se movían alrededor de los Warriors y Casspi empezó a acercarse a ese ambiente mientras todavía jugaba. Antes de retirarse ya había puesto dinero en empresas como DocuSign y DayTwo.

Sus ganancias en el básquet resultaron insignificantes al lado de su imperio en los negocios y la tecnología.

Sus ganancias en el básquet resultaron insignificantes al lado de su imperio en los negocios y la tecnología.

El salto al venture capital: De Sheva a la creación de Swish Ventures

Una de las mejores muestras de cómo invierte Casspi apareció con Cognition AI. Conoció a sus cofundadores, Scott Wu y Steven Hao, durante un partido de los Warriors en San Francisco y al día siguiente volvió a reunirse con Wu en Palo Alto. Entró cuando la startup valía u$s150 millones.

Cognition creció a una velocidad poco habitual. La compañía desarrolla herramientas de inteligencia artificial capaces de escribir y completar código y ahora busca una nueva inversión que podría llevar su valor hasta los u$s47.000 millones. El basquetbolista había apostado por ella prácticamente desde el comienzo.

Antes había creado Sheva, su primer fondo, con u$s36 millones. La primera apuesta fue Upwind Security, dedicada a la ciberseguridad. Valía u$s65 millones cuando recibió aquella inversión y luego llegó a los u$s1.500 millones. Una nueva operación podría elevar esa cifra hasta u$s3.800 millones.

Sheva terminó integrado a Swish Ventures, donde Casspi sumó como socio a Ori Streichman. La firma apostó por pocas compañías y varias crecieron con fuerza: de las 20 en las que invirtió, ocho ya superaron los u$s1.000 millones de valor. Entre ellas también aparecen Eon y Applied Compute.

A pesar de su breve paso por la liga, compartió equipo con Curry y hoy conserva una gran amistad con él.

A pesar de su breve paso por la liga, compartió equipo con Curry y hoy conserva una gran amistad con él.

El futuro de Swish Ventures y el patrimonio de Omri Casspi

Swish acaba de reunir u$s250 millones para su tercer fondo y pasará a manejar cerca de u$s800 millones. Entre quienes pusieron dinero aparecen Sequoia Capital, grandes fondos de pensiones de Estados Unidos e instituciones que destinan parte de sus recursos a este tipo de inversiones.

Ese dinero irá a unas 12 startups, principalmente cuando todavía estén dando sus primeros pasos y busquen sus primeras grandes inversiones. Casspi planea destinar alrededor de u$s20 millones a cada una y seguir concentrado en Inteligencia Artificial, infraestructura tecnológica y ciberseguridad.

Su relación con Estados Unidos sigue siendo una parte importante del negocio. Viaja casi todos los meses para encontrarse con emprendedores e inversores en Nueva York y Silicon Valley, y también usa los contactos que conservó del básquet para acercar a las empresas de Swish con posibles clientes y trabajadores especializados.

El salto económico respecto de su etapa como jugador es importante. Casspi acumuló poco más de u$s18 millones en salarios durante sus años en la NBA y una estimación ubica su patrimonio en alrededor de u$s100 millones.

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