Locura sin fin. Jonathan Bottinelli fue agredido y se retiró con un ojo morado.
A su crisis deportiva e institucional, ahora San Lorenzo sumó un nuevo capítulo: barrabravas ingresaron esta tarde al entrenamiento que se realizaba a puertas cerradas en el Nuevo Gasómetro y golpearon al defensor Jonathan Bottinelli.
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Los barras cargaron contra el defensor cuando se dirigía al vestuario; el ataque se desató por unos gestos que realizó el central al terminar el partido de la víspera frente a Arsenal, con derrota por 1 a 0 en el estadio del conjunto de Sarandí.
Después del incidente, Bottinelli se entrevistó con dirigentes de Futbolistas Argentinos Agremiados y reclamó su inmediata salida del club, al expresar que no quiere jugar más en San Lorenzo.
Al mismo tiempo, autoridades del club informaron que a partir de ahora -y por plazo indefinido- el plantel profesional que conduce Omar Asad comenzará a entrenarse en el Hindú Club de la localidad bonaerense de Don Torcuato.
Debido al mal clima que reina en el equipo de Boedo, el cuerpo técnico había decidido realizar la práctica vespertina a puertas cerradas.
Sin embargo, tres integrantes de la barra ingresaron al predio del Bajo Flores y se trenzaron a golpes de puño con Bottinelli, que abandonó el club con un moretón en uno de sus pómulos.
Primero hubo agresiones verbales y después uno de los barras le pegó al defensor, al tiempo que se sumó otro barra, hasta que compañeros del jugador se acercaron para socorrer al marcador central.
Tras la gresca, el defensor retornó al vestuario y al enterarse de la situación, el resto del plantel tenía decidido ir a buscar a los violentos, pero fueron calmados por el capitán Pablo Migliore.
Bottinelli es uno de los referentes del equipo que atraviesa una grave crisis futbolística e institucional.
Tras la derrota frente a Arsenal, el equipo se retiró insultado por los hinchas pero el defensor, que regresó en 2009 tras un breve paso por Sampdoria de Italia, fue uno de los más abucheados.