14 de febrero 2017 - 09:45

Argentina Open: Pella y otro paso en falso que agiganta su crisis de confianza

Pella no levanta cabeza.
Pella no levanta cabeza.
El andar de Guido Pella en los últimos meses transitó por más ruinas que caminos placenteros y relajados. Es verdad que fue esencial para que Argentina ganara la Copa Davis, pero en el plano personal, los resultados acumulan demasiados rojos y su confianza parece dinamitada, y el debut en el Argentina Open es una clara muestra de su actualidad.

Perdió ante el español Albert Ramos 6-7 (8), 6-4 y 7-6 (6) y sigue inmerso en una espiral negativa que lleva muchas semanas, incluso data de otra temporada: su último triunfo a nivel ATP fue en octubre, cuando en Basilea venció al francés Richard Gasquet por abandono cuando se imponía 6-2 y 2-1.

Si se busca un triunfo pleno, el último registro es septiembre, cuando derrotó al local Bjorn Fratangelo en la primera ronda del US Open (agosto). Si consideramos que este es un evento ITF, a nivel del circuito ATP su anterior victoria fue en mayo, cuando en Niza superó al estadounidense Donald Young.

Después de vencer a Kyle Edmund en Escocia, por las semifinales de la Davis parecía que su estado de ánimo podía ascender a niveles inéditos, pero no. Nada cambió. Ni siquiera el título mundial mejoró. Incluso dijo que el logro le había "quemado la cabeza", algo que intentó aclarar en los últimos días varias veces.

Tenis no le falta, y a su lado está Gustavo Marcaccio, un entrenador de gran faena. Quizás su gran falencia técnica sea su derecha, inofensiva en relación a sus otros golpes. Pero es lo emocional la correa que lo tiene atado a una enorme piedra y lo arrastra cada vez más hacia el fondo.

Ante Ramos, un jugador equilibrado con tiros potentes de ambos lados que viene de hacer semifinal en Quito, casi no se notó la diferencia de casi 60 puestos en el ranking. Justamente porque en lo técnico están empardados, pero el bahiense no tiene el mismo ánimo que el número 26 del mundo, cuyo próximo rival en segunda ronda será Leonardo Mayer en la apertura del miércoles, a las 14.

Pella tuvo un match point y de ahí en adelante erró más de lo que acertó. A veces, los puntos que ganaba fueron festejados con gritos que parecían indicar una victoria, pero no, era esa búsqueda incesante de tranquilidad. Hacia ahí va el bonaerense de 26 años, uno de los más alentados en estos dos días de torneo.

La jornada la abrió Carlos Berlocq, otro de los favoritos del público. Después de dos parates por lluvia que implicaron un retraso de una hora y media, "Charly" salió a jugar ante el eslovaco Jozef Kovalik (Q), a quien venció por un doble 6-4.

Todo el encuentro pasó por el Gladiador de Chascomús, desde los aciertos hasta los errores, especialmente en el capítulo primero. El premio del argentino tiene nombre y apellido: el español David Ferrer será su rival en segunda ronda, el jueves por la noche.

Uno de los duelos más destacados del día fue el que mantuvieron dos argentinos, el porteño Guido Andreozzi y el rosarino Renzo Olivo, con victoria para el primero por 2-6, 6-4 y 6-4. En la siguiente instancia se medirá con el ganador del italiano Paolo Lorenzi y el austríaco Gerald Melzer.

Finalmente, el ucraniano Alexandr Dolgopolov se impuso con mucha holgura al serbio Janko Tipsarevic por un doble 6-3 en una mala experiencia del balcánico, que otra vez se va frustrado del país, aunque con la sensación de continuar en franca recuperación luego de seguidilla de lesiones.

La nota negativa de la jornada fue la reprogramación de algunos partidos por el mal estado de la cancha 3 que sufrió los embates del clima y no pudo ser recuperada a tiempo para que se juegue.

El miércoles será tiempo de ver al japonés Kei Nishikori, máximo favorito del Argentina Open, en el último turno de la noche, aunque el día dará inicio a las 14 con Mayer y Ramos. Luego volverá a jugar Delbonis, acaso el gran crédito local. Será un día de mucha acción y con promesa de buen tiempo. También del mejor tenis en la Catedral de Buenos Aires.

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