23 de noviembre 2001 - 00:00

Australia espera en alta tensión

Australia espera en alta tensión
La tensión previa al encuentro revancha entre Uruguay y Australia, el domingo en Montevideo, a las 16, por el último lugar en el Mundial 2002, crecía ayer tras la agresión sufrida por los australianos a su llegada a Montevideo.

El gobierno de Uruguay dispuso un importante dispositivo de seguridad en torno a la delegación australiana, que el martes en Melbourne obtuvo una importante victoria 1-0 en el cotejo de ida del repechaje. El ministro del Interior, Guillermo Stirling, condenó los episodios de violencia protagonizados en el aeropuerto de Carrasco a la llegada de los australianos y dijo que «se montó un importante dispositivo» de seguridad que va a «acompañar permanentemente a la delegación visitante». «Tenemos que dar plenas garantías a los jugadores y a los ciudadanos australianos que vengan a Uruguay», dijo Stirling, quien se reunió hoy con la embajadora concurrente de Australia en Uruguay, a quien presentó disculpas y dio «certezas y seguridades».

Un grupo de una veintena de exaltados insultó, salivó y hasta intentó golpear a miembros de la selección australiana, entre ellos el entrenador Frank Farina, quien al arribar al hotel donde se aloja la delegación se quejó por el hostil recibimiento.

El plantel australiano -que luego de los incidentes estuvo a punto de dejar Montevideo para esperar el partido concentrado en Buenos Aires-decidió continuar alojado en un hotel ubicado en una zona residencial de Montevideo, y entrena en la cancha del complejo deportivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), en las afueras de la capital.

Según trascendidos periodísticos, Farina dispuso que las prácticas se realicen a puertas cerradas sin la presencia de periodistas, y anunció la intención de promover una denuncia ante FIFA por los incidentes del aeropuerto.
El plantel trabajó en doble turno, y en Bayern hablan de partido «poco importante»

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