26 de noviembre 2007 - 00:00

Boca decepcionó y ahora es árbitro

La cara de Martín Palermo y compañía lo dice todo. Boca decepcionó y ahora se alejaron sus posibilidades de ser campeón del torneo Apertura. El miércoles juega con Tigre y el domingo con Lanús.
La cara de Martín Palermo y compañía lo dice todo. Boca decepcionó y ahora se alejaron sus posibilidades de ser campeón del torneo Apertura. El miércoles juega con Tigre y el domingo con Lanús.
Boca pasó de candidato a árbitro del torneo Apertura con esta derrota ante Arsenal, porque el miércoles se enfrenta con Tigre y el domingo con Lanús, y con sus victorias o derrotas puede decidir quién va a ser el próximo campeón.

Es cierto que matemáticamente todavía tiene posibilidades, pero para eso se tienen que dar muchos resultados poco probables, como por ejemplo que Lanús pierda con Gimnasia y Esgrima La Plata en su campo, y principalmente Boca tiene que levantar mucho su rendimiento, porque si juega como lo hizo ayer ante Arsenal es muy difícil que consiga ganar los dos partidos.

Miguel Angel Russo volvió a jugar con enlace y confió otra vez en Gracián, que volvió a defraudar con un flojo rendimiento en los 45 minutos que jugó. Enfrente, Arsenal basó su juego en la concentración para recuperar la pelota y, fundamentalmente, en la habilidad de Alejandro «Papu» Gómez para manejarla en campo contrario.

Arsenal utilizó uno de los mejores recursos de Boca, la presión ofensiva, y con ello volcó el terreno a su favor, creando muchas situaciones de gol. Antes del cabezazo de San Martín que abrió el marcador ya era figura Caranta al salvar en tres oportunidades su valla.

Después del gol, Boca quiso salir, pero se descuidó atrás y llegó el segundo gol, logrado por Alejandro Gómez, el más bajo, de cabeza ante un error posicional de Paletta.

Russo cambió el esquema en el segundo tiempo poniendo a Bueno, Vargas y Bertolo por Battaglia, Ledesma y Gracián. Con los cambios Boca tuvo mayor velocidad en la mitad de la cancha y dejó arriba a tres delanteros.

Ante esto Arsenal retrasó sus líneas y dejó que Boca lo atacara, buscando un contraataque que nunca llegó. Boca empujó más de lo que pensó y aunque creó algunas situaciones de gol le faltó claridad para definir.

Sin embargo, Carlos Bueno logró descontar cuando faltaban 15 minutos, dándole un toque dramático al final, pero Arsenal se agrupó bien atrás y renunció incluso al contraataque para defender con los 10 jugadores de campo, lo que le dio resultado.

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