Boca tenía la oportunidad de quedar solo en la punta, pero tuvo otro ataque de «amnesia futbolística» y perdió su tercer partido de local en el torneo, esta vez ante un Vélez que fue inteligente y supo golpear a tiempo.
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Hugo Tocalli había declarado que a Boca en su cancha había que atacarlo. Vélez, aunque no jugó con tres delanteros como amagó toda la semana, salió a buscar el partido de igual a igual con Iván Bella y Zapata por los costados y, con Cristaldo y Nanni como doble pivot en el área, inquietó a una defensa que nunca dio seguridad.
Boca fue lento y previsible, buscó siempre a un Riquelme que estuvo estático y sólo apareció para tirar con maestría un tiro libre que terminó en el gol de Forlín y apenas desequilibró con la habilidad de Mouche, aunque pocas veces completó la jugada.
Vélez se puso en ventaja con un cabezazo de Uglessich, tras un centro de Emiliano Papa, y lo defendió con la pelota, tratando de tener a Boca lejos de su área.
En el segundo tiempo, el ingreso de Cabrera fue fundamental, porque Boca había puesto a Gaitán por Dátolo y a espaldas de Gaitán, el mediocampista de Vélez «dejó un surco» ganando siempre por velocidad y presencia y hasta haciendo un gran gol para poner el 2 a 0.
Ischia se la jugó con la entrada de Palacio por Cáceres y después puso a Luciano Figueroa por un desconocido Viatri, para tratar de dar vuelta la historia. Consiguió el descuento por Forlín, pero en un contraataque Cristaldo puso el 3 a 1 después de gran combinación con Roberto Nanni.
Descontó Palacio con un gran cabezazo y eso le dio emoción al final, aunque estuvo más cerca Vélez del cuarto que Boca del empate (Nanni se perdió un gol increíble). Boca tenía todo para ganar y quedar solo en la punta, pero perdió y con su derrota dejó punteros a San Lorenzo y a Tigre.
Faltan cuatro fechas, y el que tenga más regularidad se va a llevar el campeonato. Una regularidad que hasta ahora no demostró ninguno de los tres candidatos.
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