El plantel de Boca entrenó ayer en Casa Amarilla y la novedad pasó por la cantidad de lesionados que hay en el plantel, entre los que se encuentran Román Riquelme y Martín Palermo. El conductor de Boca padece una contractura, trabajó en forma diferenciada, trotó durante quince minutos y luego realizó trabajos de kinesiología, mientras que el delantero se retiró antes de tiempo porque sufrió una sobrecarga en un músculo isquiotibial izquierdo.
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A su vez, Daniel Díaz, que se recuperó del desgarro, padece de lumbalgia que no le permite trabajar con normalidad y también realizó trabajos de kinesiología con la esperanza de poder llegar al partido desquite frente a Libertad, por los cuartos de final de la Copa Libertadores. La nómina de lesionados se completa con Clemente Rodríguez, quien tiene una entorsis de tobillo, mientras que Matías Silvestre arrastra una fatiga muscular. De todas maneras, se espera que el entrenador Miguel Angel Russo pueda contar con todos para el partido frente a los paraguayos aunque algunos no llegarían en las mejores condiciones físicas.