Boca volvió a decepcionar y la punta le queda cada vez más lejos
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Con uno menos desde el inicio, River empató frente a Blooming en el debut por Copa Sudamericana
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Debuts dispares en las copas: empate de San Lorenzo y Estudiantes, derrota de Lanús
Una postal del partido. Trabado, disputado y con pocas ideas.
El partido fue un espectáculo discreto por donde se lo mire. Ni siquiera desde las tribunas se aportó ese calor y color que solía identificar al fútbol argentino, tiempo atrás.
Es que los incidentes que los barras protagonizaron hace casi dos semanas en la previa del encuentro con All Boys incidieron para que la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte (APREVIDE) decidiera clausurar las puertas.
Los dos apostaron a sus armas para buscar prevalecer en el desarrollo. El local jugó a los pelotazos cruzados para Garnier o bien intentó sacar rédito de alguna pelota detenida.
Por el contrario, Boca intentó desnivelar con ese triángulo en mitad de cancha que puso
en cancha con Gago-Riquelme-Acosta. Pero el mediocampo visitante fue neutralizado por el tándem Braña-Benítez y el circuito se cortó con rapidez.
Las chances de gol no abundaron durante los 45 minutos iniciales. A los 6, un pase de Luciano Acosta a Emmanuel Gigliotti terminó con un remate débil del goleador a las manos de Silvio Dulcich.
A los 25, Quilmes tuvo una situación más o menos clara, con un disparo de Leandro Benítez que rebotó en Claudio Pérez y se fue al córner.
Y sobre los 44, el equipo de la Ribera, que tal vez tuvo una predisposición mayor para quedarse con los tres puntos, exhibió otra ocasión para concretar, con un centro cruzado de Riquelme que derivó en un cabezazo del pibe Federico Bravo, que se fue desviado.
Pero si la primera parte fue mala, la segunda, directamente, fue insoportable. Un concierto de pases mal dados, imprecisiones y piernas fuertes que terminó con la expulsión de Bravo, cuando se cumplía el segundo minuto de tiempo adicional, por un foul sobre Rodrigo Braña.
La única chance de desnivelar llegó a los 42m., con un tiro desde 25 metros de Riquelme, que exigió una buena respuesta de Dulcich. Muy poco como para acreditar méritos de triunfo. Por un lado y por el otro.




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