Bolt saluda Powell. El primero fue el ganador de la prueba.
El atleta jamaiquino Usain Bolt volvió a demostrar porqué es el mejor corredor de la historia. En la parada de Oslo que realizó la Diamond League, ganó la final de los 100 metros sobre su compatriota Asafa Powell, luego de remontar una carrera desfavorable.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bolt tuvo, una vez más, una floja partida. Había ocurrido en Ostrava y en la fecha de Roma de esta misma serie. Es su gran estigma en los últimos tiempos. Powell salió como un proyectil y tomó rápidamente la punta.
Los primeros 50 metros no existieron para quien posee el récord mundial con 9.58. Intentó por todos los modos encausar la etapa de aceleración y alcanzar a su rival. Y volvió a liberar a la bestia.
La segunda mitad de carrera Bolt explotó con su mayor potencial, y no sólo que igualó la línea del anterior dueño de la marca absoluta, sino que se quedó con la victoria en los últimos diez metros. Fue un triunfo muy ajustado pero que volvió a mostrar a Bolt en toda su plenitud, aunque más no sea en una pequeña distancia.
Esta prueba invita a ilusionarse con una nueva plusmarca. El hecho de haber marcado un gran tiempo de 9.79 luego de una muy mala salida es un fuerte indicador que Bolt está para algo grande en Londres.
No serán muchas más las ocasiones que podamos verlo en acción antes de la gran cita. Para entonces, rivales como Powell, Tyson Gay o el vigente campeón del mundo, el juvenil Yohan Blake estarán en su mejor forma para brindar uno de los mejores espectáculos de los Juegos Olímpicos.