4 de junio 2002 - 00:00

Brasil dejó dudas e Italia tuvo aciertos

Primer gol de Brasil. Al abrazo de Rivaldo y Ronaldo se suman Juninho y Ronaldinho.
Primer gol de Brasil. Al abrazo de Rivaldo y Ronaldo se suman Juninho y Ronaldinho.
Brasil dejó de ser una incógnita. Desconocer los valores individuales de sus jugadores sería un error imperdonable. Tampoco se podrá dejar pasar por alto que -junto a la Argentina-es uno de los equipos de mayor vocación ofensiva. Faltaba saber qué era como conjunto este equipo de «Felipao» Scolari, qué posibilidades futuras podría tener y qué variantes ofrecer. Por ahora habrá que seguir esperando. Turquía no es gran equipo. Sólo un conjunto disciplinado, con la virtud de tener -como se denomina en materia futbolística-una «columna vertebral» donde descansa el equipo (arquero, un defensor centro, un jugador que maneje el medio y un delantero de punta). Le bastó con esos elementos para complicar a Brasil.

Es más, de no haber sido por esa pésima intervención del árbitro surcoreano Young Joo Kim, que dio -a cinco minutos del final-un penal inexistente (cobró una falta dentro del área cuando había sido fuera de ella), a estas horas todo Brasil sería una verdadera caldera.

A los turcos no sólo les «robaron» la posibilidad de un empate, sino que, además, les expulsaron dos jugadores, mientras el árbitro dejaba que los brasileños se colocaran a un metro de la pelota en cada tiro libre. No hay dudas de que a Scolari le dieron una mano («negra», como la cataloga Senol Günes, el técnico turco) de gran valor. Basta con recordar que en la zona tienen que jugar con China y Costa Rica, que parece el único que puede complicarlo.

Tampoco es novedad que Brasil -como se dijotiene grandes posibilidades cuando ataca y deficiencias en defensa. Esta vez tampoco fue la excepción. Basta hacer un repaso de los diarios de Brasil para saber de qué manera tomó este resultado la prensa de ese país.

Habrá -además-que elogiar los aciertos de Scolari: cuando entró Denilson (por el intrascendente Ronaldinho), que le cambió la cara y la imagen al equipo, y cuando ingresaron Luizao (por Ronaldo) o Vampeta (por Juninho). El técnico se dio cuenta de que defensivamente Brasil sigue teniendo fisuras. Juega demasiado fuerte, quita con deficiencias y deja huecos peligrosos. Le falta conductor y todo se resuelve por la capacidad individual de Roberto Carlos, Rivaldo, Ronaldo, Denilson y alguno más. Lejos de esa tónica están Luizao, Ronaldinho o Juninho Paulista. Habrá que esperar, aunque para Brasil los rivales, en esta fase clasificatoria, parecen ser por demás accesibles.

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