El momento de la largada, donde sólo seis máquinas fueron de la partida en Estados Unidos. Las dos Ferrari salieron en punta y se quedaron con el 1-2: ganó Michael Schumacher, y segundo fue Rubens Barrichello.
El campeón mundial Michael Schumacher (Ferrari) consiguió su primer triunfo del año, aunque en un Gran Premio de Estados Unidos que fue una farsa, pues sólo seis autos se presentaron en la grilla de largada y siete escuderías estuvieron ausentes. Renault, McLaren-Mercedes-Benz, Williams-BMW, Red Bull, Toyota, Sauber y BARHonda dieron la vuelta previa y regresaron a boxes, sin largar, argumentando problemas de seguridad, en medio de duras desaprobaciones entre los cien mil espectadores. Detrás de Schumacher finalizó su compañero de equipo Rubens Barrichello, aunque ambos, a pesar de que corrían casi en soledad, estuvieron a punto de chocar cuando el alemán ingresó raudamente a pista tras una parada en boxes, justo cuando pasaba el brasileño, a 22 giros del final. Gracias a esa maniobra, que llevó al brasileño al césped, el campeón recuperó la punta y se quedó con el triunfo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El alemán, además, ahora está tercero en el campeonato con 34 puntos, tres menos que el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren) y a 25 del líder, el español Fernando Alonso ( Renault).
El portugués Tiago Monteiro, con Jordan, ocupó el tercer lugar en el podio, y junto a los dos pilotos de Ferrari fue abuchea do y silbado en la ceremonia de premiación. Cuarto fue el indio Narain Karthikeyan (Jordan-Toyota) a una vuelta y quinto y sexto los pilotos de Minardi, el holandés Christijan Albers y el austríaco Patrick Friesacher, quienes terminaron a 2 giros. El caos dominó minutos antes de la largada, con nerviosas reuniones y diálogos insólitos en el paddock, como el pedido de Bernie Ecclestone a Flavio Briatore, patrón de Renault, para que sus máquinas corrieran al menos los cinco primeros giros. «No puedo arriesgar la vida de un piloto por el espectáculo», respondió Briatore, a lo que Ecclestone replicó: «Entonces,chau Fórmula 1», todo ello en el marco de la polémica suscitada por supuestos fallos en los neumáticos Michelin.
Los accidentes que sufrieron Ralf Schumacher (Toyota), en el entrenamiento del viernes, y también su reemplazante Ricardo Zonta, durante la clasificación, a raíz del deterioro de neumáticos transformaron a la novena carrera del año en un escándalo sin antecedentes para la categoría.
Michelin, que alimenta a sietede las diez escuderías de la F-1, admitió que no podía garantizar la confiabilidad de sus productos, a raíz de la presión que sufrían en una curva de alta velocidad del trazado de Indianápolis. Las escuderías que portan esas cubiertas exigieron a la FIA la creación de una chicana para reducir la velocidad en la curva más objetada, pero la propuesta fue rechazada minutos antes de la largada.
Ante esto, los siete equipos con sus 14 autos, luego de acaloradas gestiones, decidieron dar sólo la vuelta previa en el trazado de Indianápolis, e ingresar al parque cerrado sin correr. Ferrari, Jordan y Minardi, con neumáticos japoneses de Bridgestone, no tuvieron inconvenientes durante el fin de semana y no acompañaron el reclamo del resto de los equipos.
Dejá tu comentario