31 de marzo 2012 - 13:49

Con un gol de Messi, Guardiola le ganó el duelo a Bielsa

Así homenajearon a Messi
Así homenajearon a Messi
El Barcelona sigue aferrándose a la posibilidad de reeditar el título de Liga y este sábado contestó a la goleada del Real Madrid en Pamplona con una victoria 2-0, merecida pero sin brillo, en el Camp Nou ante uno de los equipos de moda del continente europeo, el Athletic de Bilbao, dirigido por Marcelo Bielsa.

El partido se vio distinguido con un homenaje de los hinchas del barcelona a Lionel messi. En una de las tribunas, los fanáticos desplegaron una enorme bandera con la inscripción: "Leo ets únic! ¡Sos grande!". El mensaje se dio luego de que el jugador alcance el récord de 236 goles en el club.

Por los partidos de copas europeas, ambos técnicos decidieron reservar a algunos de sus mejores hombres. Y un Barça-Athletic es menos partido si Puyol, Xavi, Llorente, Muniain, Ander Herrera y Amorebieta no juegan de entrada.

El vasco, un equipo que basa su fútbol en su enorme despliegue físico, tuvo un día menos para recuperarse que su adversario y fue el que más acusó la doble competencia. Solo mordió arriba en los primeros minutos, cuando Toquero e Ibai salieron a presionar la salida de balón de los centrales azulgranas.

Luego, dándose cuenta de que su esfuerzo era estéril, el conjunto bilbaíno retrasó sus líneas y se dedicó a contrarrestar los ataques locales, con Javi Martínez inmenso como sombra de Messi, buenas ayudas defensivas y voluntad para salir con la pelota jugado.

Al Barcelona, dominador del partido desde el inicio, le costó, no obstante, generar su habitual caudal de juego. Cuando no faltaba profundidad, faltaba velocidad y, cuando no, precisión. Todo sucedía cerca del arco de Iraizoz, pero allí mismo todo se desvanecía.

Alves intentó de lejos, a Thiago le anularon un tanto por fuera de juego, Aurtenetxe sacó sobre la línea de gol un disparo de Piqué y Messi intentó sorprender en una falta, pero el arquero del Athletic estuvo rápido y despejó el balón.

A falta de cinco minutos para llegar al descanso, Alexis robó una pelota, Messi asistió a Iniesta y el mediocampista azulgrana fusiló sin piedad a Iraizoz tras aguantar la embestida de Ekiza.

El "blaugrana" se marchó a los vestuarios sin haber sufrido ni un rasguño de los "leones" en toda la primera mitad, pero habiendo luchado demasiado para adelantarse en el marcador.

Bielsa se dio cuenta que, si seguía sin contar con algunos de sus futbolistas, sería muy difícil convertir en el Camp Nou, y en el descanso recuperó para la causa a Muniain y Ander Herrera.

Sin embargo, el técnico argentino no contaba con que llegara el segundo de los catalanes antes del cuarto de hora de la reanudación. Mateu Lahoz sancionó un penal por un leve agarrón de Javi Martínez a Tello, y Messi engañó a Iraizoz y lo cambió por gol.

El técnico del Athletic decidió poner entonces toda la carne en el asador. Dispuso la entrada de Llorente por Toquero y su equipo se estiró con timidez, pero lo suficiente para dejar los espacios necesarios para que el Barça hiciera el tercero.

Messi, menos lúcido de lo que es habitual, e Iniesta, el mejor jugador de los locales, estuvieron cerca de ampliar la cuenta, pero el equipo de Guardiola tampoco estaba para muchos alardes.

El Athletic, por fin dio acuse de recibo en una contra, que culminó Muniain cruzando sobre la salida de Valdés, una pelota que Piqué salvó en la línea de gol. Fue la única ocasión visitante.

En los minutos finales, Keita reventó el travesaño y Pedro hizo estirarse por última vez al meta del conjunto bilbaíno, pero el marcador ya no se movió. Guardiola se llevó el duelo de dos técnicos que se respetan y se admiran.

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