2 de junio 2012 - 20:44

Con un Messi intratable, la Selección goleó y llegó a lo más alto

Durante toda la semana Alejandro Sabella dudó si arriesgar con los tres delanteros ó equilibrar la mitad de la cancha con José Sosa, y por suerte se decidió por la primera opción, porque el tridente le respondió con un gol de cada uno y con la victoria más amplia de las Eliminatorias.

Es cierto que Ecuador vino a defenderse y dejó a Cristian Benítez solo arriba, con lo que colaboró para que la selección jugara 80 de los 90 minutos en campo contrario, pero también es cierto que en otros partidos (los dos de Bolivia por ejemplo) pasó lo mismo y la Selección no encontró la forma de perforar a la defensa rival.

Esta vez le costó 20 minutos de rondar el área, intentando llegar por afuera primero, y por adentro con paredes después. Hasta que Lionel Messi generó el espacio, hizo una pared con Angel Di María y este "cuchareó" la pelota para la definición exquisita de Sergio Agüero (que estaba en posición adelantada, pero ese es sólo un detalle).

Allí Ecuador se quedó sin argumentos, trató de despegar a Antonio Valencia por derecha y a Cristian Suárez por izquierda, para acompañar al "Chucho" Benítez, pero sin adelantar demasiado las líneas, dejando algún espacio más y el tridente no lo perdonó.

Primero fue Fernando Gago que robó una gran pelota en la mitad de la cancha, jugó con Messi, que apiló y se la puso a Gonzalo Higuaín para que defina, y después fue una gran jugada individual de Messi con una devolución perfecta del "Pipita", para que Leo marque su gol con remate alto y bien dirigido (casi al ángulo).

Este modelo tuvo sus ventajas y sus desventajas, porque el equipo tuvo mucha explosión en ataque y Messi pudo lucirse con sus gambetas en velocidad, pero defensivamente Mascherano tuvo mucho trabajo y los laterales nunca encontraron la posición, por lo que perdieron más de lo que ganaron.

Pero como decía el gran técnico de los Matadores de San Lorenzo, Elba de Padua Lima: "El fútbol es como una frazada corta, si te tapas los pies, te descubres la cabeza y al revés". Por eso el equilibrio es tan difícil de lograr.

En el segundo tiempo el partido se hizo más ordinario, porque Ecuador casi no arriesgó y la Selección jugó a media máquina, conforme con lo logrado.

Sabella cambió el esquema con el ingreso de José Sosa por Agüero y terminó siendo un equipo contraatacador con el ingreso de Ezequiel Lavezzi por Higuaín. Hubo un cuarto gol, esta vez del cuarto integrante del ataque: Di María, quien mostró toda su técnica para pegarle a la pelota, luego de la mejor jugada de Messi del partido que Domínguez evitó y Sosa recogió el rebote.

La Selección ganó un partido clave en las Eliminatorias, porque ahora debe quedar libre. La diferencia fue la que hubo entre una selección y la otra, y se demostró que cuando la propuesta es atacar, Messi se acomoda en la cancha y habla el mismo idioma futbolístico que el "Kun" Agüero, Higuaín y Di María.

Defensivamente hay que mejorar, aunque atacando tanto se expone al contraataque del rival, pero este 4 a 0 demuestra que con los delanteros que tiene Argentina, no puede jugar a defenderse o a esperar que haga el rival.

El sábado que viene hay un amistoso con Brasil y conociéndolo a Sabella no creo que se atreva a repetir el "tridente", pero sería una buena oportunidad para ver si en un partido de primer nivel se puede jugar con tres delanteros, volantes que pasen al ataque y laterales que busquen desbordar. ¿Se animará?

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