El caso por presunta corrupción por un acuerdo multimillonario para trasladar la Supercopa a Arabia Saudita sigue dejando severas secuelas en la Real Federación Española de Fútbol.
Crece el escándalo en la Federación Española: echan a funcionarios por corrupción
El caso se enmarcó en una investigación vinculada a presuntos hechos delictivos asociados a la corrupción en los negocios, administración desleal y blanqueo de capitales en el que estaría involucrado el ex presidente de la entidad Luis Rubiales y el ex jugador de Barcelona, Gerard Piqué, dueño de la empresa Cosmos, con quien se hizo el contrato para llevar el torneo a Arabia Saudita.
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El ex titular de la RFEF, Luis Rubiales , con el presidente interiino Pedro Rocha durante la presentación de la Supercopa femenina el año pasado.
Ayer la policía registró la sede de la entidad en Madrid y un departamento de su expresidente Luis Rubiales, y detuvo a siete personas. Cinco fueron detenidas en la capital española y dos en Granada en relación con el caso, dijo la Guardia Civil española, sin dar nombres ni más detalles.
La intervención policial se enmarcó "en una investigación vinculada a presuntos hechos delictivos asociados a la corrupción en los negocios, administración desleal y blanqueo de capitales", dijeron las fuentes judiciales.
Un tribunal español investiga desde junio de 2022 si Rubiales cometió un delito de administración desleal cuando la RFEF acordó con la empresa Kosmos, del exjugador del Barcelona Gerard Piqué, el traslado del torneo, informó una fuente judicial.
Rubiales negó haber cometido irregularidades y en un principio la RFEF declinó hacer comentarios.
Sin embargo hoy, la propia Real Federación Española de Fútbol, dirigida por Pedro Rocha de forma interina, fue la que decidió tomar cartas en el asunto en forma de rescisiones de contrato a trabajadores del organismo que rige el fútbol español.
La Federación ha enviado un burofax con el que se ha dado por concluida la relación laboral con Tomás González Cueto, asesor jurídico de la RFEF, y Antonio Ramón Caravaca, abogado y administrador de la sociedad inmobiliaria a quien se le encargó el supuesto espionaje a David Aganzo, actual presidente de AFE, y que también investiga el mismo juzgado de Majadahonda. A ambos les han sido revocados todos los poderes que tenían.
Además, también se ha enviado otro burofax a Pedro González Segura, licenciado en Derecho y exárbitro que llegó a dirigir en Segunda B en 2003, a quien se lo aparta de todas las funciones en la RFEF como asesor jurídico externo. Otra notificación le hicieron llegar las autoridades de la RFEF al director de Recursos Humanos, José Javier Jiménez.
Las notificaciones del juzgado que está llevando a cabo la instrucción del caso pedían la información, pero González Cueto y González Segura nunca tramitaban ni enviaban nada al juzgado, motivo por el que nunca recibieron los documentos solicitados.
En un comunicado, la RFEF informa que: “La Real Federación Española de Fútbol ha abierto expediente sancionador y ha apartado de sus puestos de trabajo y de sus funciones a los directores relacionados con la causa judicial que lleva el juzgado 4 de Majadahonda; en concreto, el director de Servicios Jurídicos, Pedro González Segura; y el director de Recursos Humanos, José Javier Jiménez.
Asimismo, ha rescindido el contrato externo con GC Legal, el despacho de Tomás González Cueto, como comisionado de control externo. También se le han revocado los poderes de representación en todos procedimientos judiciales, tanto a él, como a Ramón Caravaca y otros letrados de este despacho.
Además, se analizarán las responsabilidades disciplinarias en las que hayan podido incurrir empleados de la Federación relacionados con estos hechos, de una u otra manera.
Del mismo modo, la RFEF se personará en esta causa, dado el gravísimo perjuicio que está causando para la institución y para la imagen del fútbol en España.
Estas medidas han sido tomadas por el presidente de la Comisión Gestora de la RFEF, tras los hechos acaecidos ayer.
Luis Rubiales, que fuera máximo responsable de la RFEF, de 46 años, se encuentra actualmente en República Dominicana y según algunos medios de comunicación españoles debería regresar a España el 6 de abril.
Los contratos de trasladar la Supercopa a Arabia Saudita, que desde 2020 acoge las semifinales y final de esa competición, supusiera unos €40 millones anuales (u$s43,3 millones) para la RFEF y en el mismo actuó como intermediario Kosmos, la empresa del exfutbolista Gerard Piqué.
Rubiales dimitió como presidente de la RFEF en septiembre, tras haber dado un beso forzado a la jugadora Jenni Hermoso tras la victoria de la selección femenina en el Mundial, en agosto.
Las autoridades españoles abrieron una investigación en 2022 sobre el acuerdo para la Supercopa de España después de la divulgación de unos audios de conversaciones entre Rubiales y Piqué, en el que aludían a comisiones de varios millones de euros.
Rubiales siempre defendió la legalidad del acuerdo para llevar la Supercopa a Arabia, asegurando que "la Federación no ha pagado, no paga y no pagará ni un solo euro de comisión a nadie por este acuerdo".
Gerard Piqué afirmó por su parte en abril de 2022 que "todo es legal" y que estaba "orgulloso" del acuerdo alcanzado.




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