Este partido de la Selección parece signado por la «mala suerte». De alguna manera hay que llamarlo, si es que no se quiere entrar en honduras dialécticas. A todo el proceso maléfico que se sumó a este encuentro amistoso con Camerún (sólo por parecerse al juego de Nigeria, rival en el Mundial) habrá que sumarle tres más. Uno, por acción directa, como es la inesperada lesión de Hernán Crespo; otro -digamos-, por factores exógenos (que tiene origen en la dupla Pekerman-Bielsa), como la falta de nominación en la lista de convocatorias de Gabriel Omar Batistuta y la lesión de Roberto Ayala, anunciada a última hora de ayer.
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De todas maneras, la decisión de las nuevas convocatorias (o los reemplazantes) será tomada en el día de hoy por tres razones: primera, que la lesión de Ayala (según imágenes de TV se pare-ce más a un golpe que a una distensión) la deben constatar aún -aunque se descuenta-; segunda, por la lesión de Crespo; y tercera, porque tienen un margen de tiempo, ya que River llega a Buenos Aires (anoche jugó con Tuluá) hoy a las 10 y se ha resuelto que los que viajen lo hagan recién mañana.
Un simple detalle que obliga ahora a realizar cambios impensados y llamadas que, si antes eran urgentes, ahora toman carácter dramático. La Selección -por la lesión de Crespo y la ausencia de Batistuta-se quedó sin «número nueve» para enfrentar a Camerún. A Bielsa le quedan pocas cartas en la manga: por un lado, no puede convocar a ningún jugador que milite en clubes del exterior, porque han vencido los plazos y, por tanto, debe recurrir a jugadores que militan en nuestro medio.
Bielsa -como lo hace habitualmente-dejó dos lugares para completar la convocatoria (que ahora, con los dos lesionados, la suma llega a cuatro) para darla a conocer después de que los equipos cumplan los compromisos semanales en los respectivos torneos que disputan. Se había informado en estas mismas páginas que era «casi seguro» que en principio iba a llamar sólo a uno: Claudio Husaín. Como consecuencia de esta nueva alternativa, el cuerpo técnico vio la posibilidad de cursar también el llamado a Ortega y recurrir a Diego Crosa para cubrir la vacante de Ayala (también se tiraron un lance por Facundo Quiroga, de Sporting de Lisboa), y dejó abierta la posibilidad de convocar a Guillermo Barros Schelotto. Otra posibilidad es la de llamar a Federico Domínguez, lo que habla del desconcierto que trajo aparejada esta serie de situaciones.
En síntesis, de concretarse el llamado a estos cuatro jugadores, habrá que hacer hincapié en que dos juegan en River y otros dos en Boca. Todos los jugadores son pilares en los esquemas de Ramón Díaz y del profesor Oscar Tabárez.
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